ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Entre los días 12 y 15 de febrero, se celebraron en la cabecera municipal de Palmira en la provincia de Cienfuegos los festejos populares.

Todo muy bueno, buena organización, mucho orden, mu­cha ofertas de comida (no hablemos de los precios) y mucha cerveza (sin contar las jarras de 500 ml en lugar de los 700 establecidos).

Como es normal aparecieron los cuentapropistas que tienen medios de entretenimiento para los niños (carruseles, botes, trencitos etc.), pero aparecieron con la desagradable noticia de que los precios se habían duplicado con relación a los del año anterior. Los aparatos de 5.00 pesos el año anterior ahora costaban 10.00 pesos la vuelta, de una duración similar a la del año pasado y los que entonces costaban 3.00 pesos ahora oscilaban entre los 5.00 y los 10.00 pesos.

Motivos del alza: afán desmedido de obtener mayores ga­nancias cada día a cualquier precio. No hay otra.

Para los padres que tienen grandes ingresos no fue ninguna preocupación gastar 200.00 o 300.00 pesos para que su hijo pu­diera divertirse y entretenerse, montando en todo lo que deseaba y dando las vueltas que deseaba.

Pero para el padre que vive de su salario y que ya tuvo que hacer malabares para poder sufragar los gastos más apremiantes de la casa ¿Cómo es la cosa?, ¿de dónde saca dinero para complacer a su hijo? ¿Cómo le explica a su hijo que él no puede montar en todos los equipos, ni dar todas la vueltas que desee?, ¿cómo se sentirá ese niño al compararse con el otro, que tal vez es vecino o compañero de escuela?

Pongámonos en la situación de ese padre, ¿seguro que no querrá que se lo trague la tierra?.

Esto está ocurriendo con todos los precios de los cuentapropistas, que de un día para otro aumentan sin ningún motivo o explicación, solamente el capricho de los dueños y el afán de riquezas.

La figura del cuentapropista se creó para que las personas sin vínculos laborales o con deficientes salarios, pudieran tener una vía de ingresos mediante la cual pudieran obtener un promedio mensual decoroso para su subsistencia.

Pero esto se ha tomado como una fuente extrema de ingresos en detrimento de los trabajadores y las capas de menores ingresos.

Hablamos de oferta y demanda, pero no hemos considerado que esta ley económica regula el mercado cuando ambas categorías (oferta y demanda) tienen valores similares, pero en el caso de nuestro país, la demanda está muy por encima de la oferta, con lo cual solo se favorecen los que ofertan, que pueden aumentar el precio de sus ofertas hasta límites insospechados.

Considero que los Consejos de la Admi­nistración, tanto mu­nicipal como provincial, pueden topar los precios de las ofertas de los cuentapropistas, protegiendo al pueblo trabajador de los precios abusivos y dándole a ese pueblo una base legal con la que pueda reclamar sus derechos.

 

Ibrahim León Velázquez
Noria D-1 e/ N López y Agramonte. Palmira. Cienfuegos

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

aleka dijo:

6

20 de marzo de 2015

14:48:15


Lamentable, muy lamentable, hay que dar por seguro que los inspectores de alli de cienfuegos estaban bebiendo gratis, montando a sus hijos gratis como prevenda de los cuentapropistas. NO PUEDO PENSAR OTRA COSA

caro dijo:

7

20 de marzo de 2015

18:11:40


Es absolutamente absurdo culpar al cuentapropista por los altos precios de los productos y muchísimo menos por las desigualdades sociales que han proliferado en Cuba. Hace unos años visité un parque de diversiones estatal en Varadero: la vuelta en la montaña rusa costaba 1 CUC, o sea, 25 pesos por cada niño. A la entrada de dicho parque, una frase pintada en la pared recordaba a Martí: “Los niños nacen para ser felices”. La mayoría de los precios de los productos estatales, incluyendo los de las shopping, fijados centralmente por el Ministerio de Finanzas y Precios, son también abusivos. Antes de culpar al cuentapropista, deberíamos preguntarnos. ¿Por qué el Estado vende a precios similares? ¿Por qué el Estado no presta el mismo servicio (parque de diversiones en este caso) a precios más baratos? ¿Por qué el Estado autorizó a los cuentapropistas a aplicar el sistema de oferta y demanda? ¿Por qué la Ley Tributaria permite un límite ridículo de gastos a clamar por el cuentapropista? ¿Por qué los cuentapropistas son multados por supuestamente evadir parte del pago al Fisco, sin demostrar esta evasión mediante auditorías o un Tribunal como se hace en el resto del mundo? ¿Por qué a los cuentapropistas se les exige prueba de la procedencia lícita de sus materias primas y materiales, si el Estado no ha creado el sistema de venta mayorista que anunció desde 1993 para los cuentapropistas? Por otra parte, no le recomiendo al autor de la carta educar a su hijo en la frustración y el sentimiento de víctima o rencor por no ser de la clase más favorecida económicamente. Edúquelo mejor para tratar de llegar, honradamente y con sus propios talentos, tan alto como pueda.

Maye dijo:

8

20 de marzo de 2015

23:15:22


No estimo que se deba topar precios a cuentapropistas, lo que puede hacerse es buscar mas ofertas para todos los bolsillos. Nunca faltará en Cuba la educacion gratuita ni la atencion a la salud gratuita pero, otras cosas, no pueden seguir siendo como hace un tiempo, desafortunadamente en las tiendas recaudadoras de divisas se venden juguetes que la mayoria de los padres no pueden comprar para sus hijos. El alza e los pecios es algo galopante en todo, sabe usted si por alguna razón ahora ese cuentapropiesta debe pagar mas en impuesto o en transporte para trasladar esos medios? a lo mejor es un eslabon ms de la cadena......

Pablo dijo:

9

21 de marzo de 2015

07:26:47


Admiro el comentario del compañero "Caro". Muy valiente y explicativo. Pero discrepo en una cosa. No se trata de tratar de educar a nuestros hijos fuera del sentimiento de rencor y frustración. Nuestros hijos, que asisten a las mismas escuelas a que asisten los hijos de los de la clase "más favorecida económicamente" como usted bien dice. Y allí reciben como parte de la enseñanza, conceptos sobre igualdad social y otras doctrinas propias del socialismo. A ellos les basta con mirar a su alrededor, para ver como algunos de sus compañeros llevan llamativas zapatillas en sus pies, y sus libros descansan en flamantes mochilas, muchas de ellas importadas, y de la merienda... no quisiera hablar. Y tal vez al voltear la vista podrán ver otros compañeritos con otros zapaticos modestos, y mochilas de baja calidad procedentes de Artex (si es que los padres pudieron hacer el sacrificio para comprárselas). No basta con querer educar, vista hace fé, y por ellos mismos podrán darse cuenta de que no somos tan iguales como se les pretende enseñar. La mente de un niño pequeño no puede asimilar una explicación como la que habría que darle, máxime cuando en la práctica pueden apreciar como todo lo que les podamos decir, se aleja mucho del espectáculo que se desarrolla ante sus ojos.

Laura dijo:

10

21 de marzo de 2015

10:57:59


Muy de acuerdo con Pablo y Caro, y con Kanisis,