Optimista, exigente consigo misma cuando obtuvo la carrera de Intérprete de Lenguas y Señas Cubanas, perseguidora de sus sueños, puso todo su empeño en aprender esta lengua difícil porque estaba segura que se convertiría en el profesional capaz de interpretar una lengua de signos y una lengua oral, eliminando la barrera de comunicación que existe entre las personas sordas y las oyentes que normalmente viven en la misma zona geográfica y comparten una cultura común.
Mi decisión de escribir a esta sección es porque en la semana del 18/09/14 al 25/09/14 en el Centro Nacional del departamento de la Ansoc se trató sobre la importancia de incluir el lenguaje de señas en la enseñaza del idioma español y pude apreciar el interés en generalizar el lenguaje a través de los cursos para las personas no graduadas.
Sin embargo mi hija es graduada desde diciembre del año 2011 de Intérprete de Lenguas y Señas Cubanas, con resultados satisfactorios. Al graduarse su ubicación fue difícil, luego de tres meses y mucho andar logramos ubicarla en IPA Batalla del Rubí donde existía un estudiante de veterinaria no oyente.
Durante un periodo de dos años se mantuvo con el estudiante hasta que finalmente se graduó con buenos resultados; en estos momentos existe en el centro otro joven no oyente estudiando mecanización y existe otra intérprete, por lo que el sistema de educación no la necesita. En ese momento se le comunica a mi hija que ocupará una plaza que ellos determinen, la de secretaria en una escuela rural. Mi hija no aceptó esta opción de trabajo y decidió investigar otras ofertas de trabajo, en estos momentos está trabajando como auxiliar de pedagogía y estudiando para presentarse en los exámenes de ingreso para optar por otra carrera afín a lo que estudió, como puede ser Educación especial, Logopedia, Defectología.
Pero me pregunto ¿no existe la posibilidad de una superación para los intérpretes de Lenguas y Señas en Cuba, que pueda existir una mayor atención para aquellos que estudiaron una carrera que desempeña un papel primordial entre las personas oyentes y las no oyentes? Hago esta reflexión para que puedan reincorporarse un gran número de personas graduadas como Intérprete de Lenguas y Señas Cubanas, pues considero que se ignora este dato, ya que de los compañeros graduados como mi hija no todos tuvieron la suerte de encontrar ubicación en lo que estudiaron y por lo tanto laboran en otros empleos.
Por lo que me gustaría que investiguen en este tema que se habla tanto en los medios de comunicación y sin embargo, en el día a día puedo observar en una tienda, una cafetería, una institución de salud, a personas no oyentes teniendo dificultades para la comunicación.
Eridania Ramos González
Edificio E-14 j apto. 24, Consejo
Popular Ramón López Peña
San Cristóbal, Artemisa



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