La odisea en los campismos, carta publicada el 15 de agosto del 2014, de la lectora Bárbara Abréu Álvarez.
Recibida el pasado 23 de septiembre, la respuesta a esta carta que, en nombre del Consejo de Dirección de la Empresa de Campismo Popular Mayabeque, firma su director general, Juan Carlos García Melián, está relacionada con la queja de la remitente sobre su reservación y estancia en la instalación Las Cuevas.
La dirección de la Empresa informó que se depuraron las responsabilidades inherentes a las violaciones y deficiencias señaladas, comprobándose que existían condiciones para ofrecer, en el área gastronómica, un servicio de calidad; que en el análisis con el personal encargado de la elaboración, se detectaron violaciones elementales del control de la calidad, incumplimiento de las normas de elaboración, a partir de la materia prima disponible, y que faltó la exigencia necesaria por parte de los miembros del Consejo de Dirección para garantizar los servicios con la calidad necesaria.
Ante tales indisciplinas y falta de control, se aplicaron varias medidas disciplinarias a los implicados: amonestación pública ante el colectivo laboral al cocinero integral A, elaborador de alimentos y auxiliar general de cocina, multa del 25 % de salario al jefe de taller de gastronomía, amonestación pública al director de la instalación y cierre del contrato de trabajo a un cocinero integral A, causando baja de la agencia empleadora del turismo.
Inconformidad de un campesino al que no le pagan la venta de su ganado, carta publicada el 2 de mayo del 2014, del lector Alexander Rivero Campillo.
En la respuesta de Edenio Puga Castellanos, delegado provincial del Ministerio de la Agricultura en Camagüey, que recibimos el pasado 25 de septiembre, se expresa que se considera justa la demanda, aunque aclara que en el incumplimiento del pago a la CCSF José Manuel Brito, a la que pertenece este productor, incidieron varios elementos que lo impidieron, entre ellos la difícil situación financiera que atravesaba la Empresa Agropecuaria Rectángulo, deudora de la CCSF, lo cual le impedía acceder a créditos comerciales, y la puesta en vigor de una nueva resolución del Ministerio de Finanzas y Precios que cambió la operatoria para la solicitud y otorgamiento de estos fondos.
Una vez normalizada esa situación, agrega, la Empresa ejecutó el pago a la referida cooperativa el 12 de mayo y esta a su vez pudo pagar al campesino el 25 de ese mismo mes, señalando que se tomaron las medidas organizativas con esa y otras empresas del territorio para evitar contraer deudas con los productores si no se tiene la seguridad de poder realizar los pagos en los plazos pactados.
Siguen los ruidos indolentes, carta publicada el 2 de mayo del 2014, de la lectora Ibis Moro Salgado.
La respuesta la recibimos el pasado 1ro. de octubre, firmada por los ingenieros Omar Yoel Pérez López, delegado provincial del Ministerio de la Agricultura en Las Tunas, y Norge Rodríguez Montenegro, director del Parque de Ferias.
Acerca de la queja referida al elevado nivel de ruido del audio en el Parque de Ferias, durante el certamen de invierno, en diciembre del 2013, la Delegación de la Agricultura atendió el señalamiento y comprobó la justeza de lo planteado por Ibis, a quien le explicaron las medidas que se adoptarían para evitar el exceso de ruido durante los días de feria, entre ellas, reducir a ocho las bocinas a instalar, no exceder de 80 el nivel de decibelios y disminuir las horas en el uso del audio.
Para estas decisiones, explican, tuvieron en cuenta la legislación vigente en el país (Ley 81/1997 del Medio Ambiente, la norma cubana (obligatoria) 26:2007, acerca del ruido en zonas habitables y los requisitos higiénico-sanitarios y el Decreto-Ley 200/99, sobre las contravenciones).
Dichas medidas ya fueron aplicadas en la Feria Agropecuaria del verano de este año, lo cual conocimos solo a inicios del presente mes, por la demora en hacernos llegar esta respuesta.
Mi radiecito chino o una alternativa válida, carta publicada el 2 de mayo del 2014, del lector René P. Álvarez González.
Recibimos la respuesta de María Eloísa Cabrera García, directora de Mercadotecnia de TRD Caribe, el pasado 4 de agosto, en la que informa que en el año 2004 se comenzó la venta en la red en divisas de un radio que, dentro de sus bondades, tenía varias fuentes alternativas de energía (foto celdas solares y dinamo), baterías alcalinas AA y fuente de alimentación para 110 V, que lo hacían muy adaptable para su utilización en eventos climatológicos naturales.
Ese radio —BIR-04— se ensambló en Cuba por la empresa GEDEME del Grupo de la Electrónica, con suministros y tecnología china, y su precio de costo inicial puesto en fábrica fue de $9.74 CUC y un precio de venta de $10.00 CUC. En marzo del 2005 su costo aumentó a $11.86 (10.13 CUC y 1.73 CUP) y el precio de venta a $12.15 CUC, es decir, su venta fue sin fines recaudatorios de divisa, pero sí cumpliendo una importante función social. En TRD Caribe del año 2004 al 2013, se vendieron 122 402 radios de este tipo.
Reconoce que, como expresa la carta, existe un desabastecimiento de radios básicamente de la línea económica, ya que ese equipo se dejó de fabricar por la industria nacional, y explica que TRD Caribe, con el apoyo de la empresa Radiocuba y del Centro de Investigaciones de las Comunicaciones Lacetel, trabaja en la búsqueda y desarrollo de una gama de radios de características similares al BIR-04 y de otros tipos más económicos, aunque con menos prestaciones, teniendo como premisa la adaptación y calidad del producto para nuestro mercado.



COMENTAR
carlos dijo:
1
17 de octubre de 2014
07:37:28
Granma dijo:
2
17 de octubre de 2014
08:11:11
Jge dijo:
3
17 de octubre de 2014
10:50:36
Jge dijo:
4
17 de octubre de 2014
10:55:52
Alex dijo:
5
17 de octubre de 2014
11:28:58
Responder comentario