Hace nueve años padezco la terrible enfermedad que es la insuficiencia renal, por la cual llevo cuatro años recibiendo el servicio de hemodiálisis en el hospital Guillermo Luis Fernández Hernández Vaquero, del municipio de Moa.
El problema es que cuando en el mencionado hospital hay alguna dificultad con el abastecimiento de agua se interrumpe el servicio de hemodiálisis, algo que ha ocurrido muchas veces en los cuatro años que llevo recibiendo este imprescindible servicio para mi vida. Creo que esto no debería ocurrir de ninguna manera, menos cuando es del conocimiento de la dirección del centro, ya que el incidente se ha reclamado a todos los niveles en distintas ocasiones.
El pasado 30 de septiembre me tocaba recibir el servicio, fue interrumpido por falta de agua, la variante que en ocasiones usan es la de inyectar, en mi caso particular diez ámpulas de bicarbonato. Preciso aclarar que es muy buena la intención, pero muy malo el resultado, ya que en lo que a mí concierne y basado en el malestar que siento cuando no recibo el proceso de hemodiálisis, es clara señal de que no resuelvo con la otra alternativa, además de causarme otros problemas, principalmente me revienta los labios.
El día 2 de octubre fui nuevamente al tratamiento, pero continuó el problema con el agua, por lo que solo recibí dos horas de las cuatro que debería durar el proceso. El significado práctico de dejar el proceso a medias acarrea mucho malestar físico, o sea, casi peor el remedio que la enfermedad.
Para el 4 del mismo mes persistía la situación con el agua y esta vez no hay hemodiálisis. No debe ser difícil comprender que ni hablar del tema es bueno, mucho menos cuando con un par de tanques como hemos planteado varias veces los pacientes, este problema podría tener solución.
Mi vida depende mucho del noble y gratuito servicio que la Revolución Cubana nos brinda y que ha mantenido hasta en los momentos más difíciles, convirtiendo a nuestra medicina en un fenómeno que golpea a diario la cara de nuestros poderosos adversarios.
No permitamos el más mínimo retroceso en las conquistas revolucionarias, y mucho menos por negligencias.
Pascual Lamot Abreu
Calle 3ra. Oeste no. 19
e/ G oeste y H oeste,
Armando Mestre, Moa,
Holguín



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MACHETE dijo:
1
17 de octubre de 2014
06:58:52
Hector dijo:
2
17 de octubre de 2014
09:31:07
el habanero dijo:
3
17 de octubre de 2014
10:02:56
Jorge hdez lores dijo:
4
17 de octubre de 2014
10:26:57
Bj dijo:
5
17 de octubre de 2014
21:35:26
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