El pasado mes de octubre una compañera de esta ciudad de Manzanillo escribió a esa dirección preocupada con mucha razón sobre la calidad del arroz que se le entrega aquí por la cuota normada y lo calificó como "rompe cervical". Al mes de publicada la nota el arroz llegó en óptimas condiciones, pero a los siguientes, diciembre del 2013, enero y febrero siguen entregando arroz que contiene lo siguiente:
a) Un elevado por ciento de cabecilla.
b) Cantidad de arroz partido con puntas negras.
c) Semillas negras y machos.
d) Una gran cantidad de polvo ya que hay que lavarlo varias veces.
Preocupado por eso que afecta a toda la población de Manzanillo, y es posible que a muchos más, comencé de forma particular a realizar algunas averiguaciones al respecto con el resultado siguiente:
Conversando con algunos compañeros que tienen vínculos con los molinos y secaderos de arroz de Manzanillo y Río Cauto, logré lo siguiente:
1) Que al realizar el llenado de cada saco, ya tienen el por ciento de arroz entero, partido y cabecilla que se le debe echar.
2) A principios de año el administrador de Río Cauto dijo en una entrevista que habían entregado a la Empresa Porcina 2 000 toneladas de cabecilla. Al parecer cuando la Empresa Porcina no quiere más cabecilla se la echan a los sacos de arroz de consumo.
3) Es decir, se conoce de antemano qué se debe echar en cada saco, por tanto la pregunta es: ¿De quién es la responsabilidad? a) El responsable del Molino; b) La Delegación Provincial en Granma; c) Directivas de la Dirección Nacional.
Sería muy conveniente para toda nuestra población, que quienes tengan la responsabilidad de esta orden dieran respuestas aceptables sobre esta situación al periódico Granma.
Comentario muy importante:
Desde los años 2012 y 2013, en toda nuestra prensa radial, escrita y televisiva, y desde los niveles municipales, provinciales y nacionales se ha informado a toda la población, sobre el plan de inversiones realizadas en todos los molinos y secaderos del país, incluidos los situados en esta provincia de Granma, con tecnología brasileña y de otros países, y en todos los comentarios finales de cada funcionario y dirigente se menciona la mejoría en la calidad del arroz.
Parece, al recibir el arroz cada mes en nuestras bodegas, que lo anterior fue un sueño, ya que en el arroz es tan pésima su calidad como mucho antes de todas estas inversiones.
Los suministradores extranjeros, ejemplo Viet Nam, graban en los sacos el por ciento de grano partido que no pasa del 15 y además no contiene cabecillas. ¿Por qué aquí no grabamos en los sacos, o en una etiqueta, el por ciento de partido y cabecilla?
En ocasiones y pensando sobre esta situación, me pregunto qué objetivo se busca echando un por ciento tan elevado de cabecilla, cuando ya cada saco lleva también un por ciento de arroz partido, ¿será esto un misterio?



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