Los pretextos de Armando Ferrer
Lleva la pelota por dentro, metida en su cuerpo ya septuagenario. Duro y afectivo, exigente y esperanzador. Así lo ven los atletas, los bisoños y hasta los más experimentados. Un mánager que siempre está a la viva, al que no se le escapa el menor detalle durante el desarrollo del juego









