A 250 años de una Declaración de Independiencia que dejó promesas incumplidas
Cada 4 de julio, los presidentes de turno –ya sean demócratas o republicanos,– se enfundan en el ropaje de los Padres Fundadores para exaltar el pasado, en un sentido que nada tiene que ver con el verdadero patriotismo, mientras azuzan las expresiones más chovinistas del nacionalismo estadounidense









