Acatar las medidas sanitarias tiene que ser la regla
Aunque bien aprendidas, y hasta la saciedad defendidas por la mayoría de la población, persiste un grupo que desafía el peligro, y violándolas sostiene la desidia, como si no fuera un delito mayor poner en riesgo la vida de los demás, y echar por tierra el trabajo ininterrumpido del personal de salud









