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Mesa redonda
informativa sobre las comprometedoras revelaciones ....
(IX parte y final)
Le preguntaron por lo que Polanco explicaba,
la propuesta de Dick Gephard y Tom Daschle, los dos líderes demócratas en el Congreso de
que se revele el memorando del FBI de Phoenix, qué decía ese memorando, y que se revele
el PDB, el Presidencial Daily Briefing, el Briefing Presidencial que le dieron el 6 de
agosto en el rancho, que ambos se hagan públicos, se revelen, y que el público americano
pueda ver qué sabía, realmente, el Presidente. Respuesta de Cheney: "Estoy en
contra, esto sentaría un precedente que afectaría nuestra capacidad de acción
futura."
Y como colofón, él estaba sentado en una
mesa semicircular y le presentaron en un televisor lo siguiente. El 16 de septiembre del
2001, después de los atentados, Cheney reapareció recuerden que estaba perdido,
que estaba en el refugio, y en esa entrevista, con este mismo programa, el 16 de
septiembre Cheney dijo: "No existía ninguna información con ningún tipo de amenaza
específica." Le dijeron: "¿Usted mantiene lo que dijo en ese momento?"
Respuesta de Cheney: "Sí, lo mantengo porque así fue."
Quizás, para terminar, lo que explique todo
esto, sea esta misma frase del propio vicepresidente Cheney: "Esto es una tarea muy
difícil, nadie nos envía sus planes por correo electrónico."
Lo que es una cosa, cuando menos curiosa,
Randy, en un país que está dedicando tantos miles de millones de dólares a este
trabajo, y a esta tarea de la búsqueda de información, de la guerra contra el
terrorismo, etcétera.
Estos son los hechos de cómo el gobierno ha
reaccionado, de qué manera y en qué dirección ante este nuevo escándalo.
Randy Alonso.- Lo cierto es que la
reacción se ve apresurada, nerviosa por la administración norteamericana. La reacción
de Cheney como tú has dicho, quizás la más fuerte de toda la
administración, y se vuelve al ambiente del falso patrioterismo, de la traición a
Estados Unidos en medio de esta guerra contra el terror, y de que, realmente, hay nuevas
evidencias de que puedan ocurrir cosas en el futuro.
Nadie puede estar seguro de que no pueda
pasar, el terrorismo existe, pueden darse hechos; pero es muy evidente, es demasiado
evidente que en la última semana hayan salido tantas evidencias que demuestren que pueda
haber de todo tipo de terrorismo como el que ya ha sido invocado en Estados Unidos.
Lo cierto es que junto al cuestionamiento
que a lo interno de Estados Unidos se tiene de la actuación de la administración frente
al conocimiento de todas estas informaciones, previo al 11 de septiembre, también mucha
gente en el mundo comienza a cuestionarse de manera creciente qué moral ha animado a la
cruzada antiterrorista de la administración Bush.
Sobre eso nos comenta, en final de nuestra
mesa, Rogelio Polanco.
Rogelio Polanco.- Yo creo que todo el
mundo se da cuenta, Randy, de que estos hechos son gravísimos, porque otra vez el
escándalo y la mentira están planeando sobre la Casa Blanca, y no por gusto, otra vez,
acuden a este patrioterismo de última hora, para intentar frenar las investigaciones
pertinentes para que se sepa la verdad. Recordemos y vayamos atrás, que después del 11
de septiembre el mundo cambió y los principales problemas de la agenda internacional
quedaron relegados ante la imposición que hizo Estados Unidos de la agenda del terrorismo
y de la lucha contra el terrorismo y, por tanto, a partir de aquellos injustificables
ataques del 11 de septiembre, Estados Unidos usó como pretexto esta situación para
consolidar su hegemonía mundial, para establecer un curso guerrerista en todo el mundo y
establecer una política exterior hegemónica que, además, ha concitado ganancias
fabulosas al complejo militar industrial, como ya hablábamos en nuestra mesa redonda.
Creo que se ha estado echando mano a ese
patrioterismo sin precedente, durante todos estos meses, como parte de afincar una
política cada vez más conservadora a lo interno. Hay que recordar también aquel
discurso del 20 de septiembre que cambió la forma en que se veía el mundo por parte de
la administración norteamericana, entre "los que están con nosotros y los que
están con los terroristas", y cómo esa propia administración aprovechó esos
acontecimientos parar exacerbar muchos de los problemas internos, para acabar con los
derechos de los inmigrantes, exacerbar el racismo, la xenofobia; para acabar con derechos
constitucionales establecidos en ese país durante muchos años; para acabar con las
formas en que algunos de los temas eran vistos por los medios de prensa, la coacción a
esos medios de prensa para que no hablaran, para que no criticaran y para que no
estuvieran en contra de lo que estaba planteando la administración.
El establecimiento de aquellos tribunales
militares que están ahí pendientes, y que en cualquier momento pueden echar mano a
ellos, el uso de extranjeros para atacar a líderes de otras naciones, que vuelve a salir
de las agencias de inteligencia y darle vía libre a estas agencias de inteligencia para
hacer lo que les plazca en relación con otras naciones.
La guerra contra Afganistán, contra ese
país, y la guerra contra tantos países, que se legitimó, se trató de legitimar con
aquellos hechos del 11 de septiembre, una guerra mundial contra todos aquellos que se
oponen contra sus intereses, y que decide quién o no es terrorista. Creo que hoy está
nuevamente bajo una gran incógnita la moral de esa administración, porque sobre la base
de lo que se sabía o no se sabía sobre el 11 de septiembre se estableció esa nueva
política internacional.
Creo que habría que preguntarse si esa
administración actuó de manera negligente, o actuó de manera cínica al conocer todo lo
que hoy se está revelando.
Si antes hubo una falta total de legitimidad
en todo lo que esa administración ha hecho en su guerra contra el terrorismo, creo que
hoy hay que preguntarse nuevamente si ese gobierno está o no mintiendo a su pueblo y si
pretende gobernar al mundo sobre la base de la mentira.
Creo que una vez más necesitamos que la
verdad se abra paso para conocer, finalmente, qué pasó el 11 de septiembre.
Randy Alonso.- Gracias, Polanco, por
el comentario.
Le agradezco también al resto de los
panelistas que me han acompañado en la tarde de hoy, y también a los invitados que hemos
tenido en nuestro estudio.
Estimados televidentes y radioyentes:
Lo que alguna vez pareció especulación de
algunos, hoy es certeza de todos. La administración Bush sabía, previo al 11 de
septiembre, que un gran acto terrorista se preparaba contra Estados Unidos y no logró
hacer nada para evitarlo.
¿Cuánto sabía la administración? ¿Qué
medidas adoptó? ¿Pudo el presidente Bush, en medio de sus extensas vacaciones, junto a
su ganado en el rancho de Texas, atender con seriedad las amenazas contra su país, que
informes de inteligencia advertían? ¿Hay algo de cierto en las numerosas especulaciones
que han vuelto a desatarse en estos días? Las respuestas quizás puedan saberse en
próximos días y semanas, ante el escándalo desatado y los reclamos de la prensa, la
sociedad y la oposición demócrata.
Los días del furor patriotero y bonanza en
las encuestas de opinión del presidente Bush van quedando atrás, el mundo se cuestiona,
de manera creciente, bajo qué argumento moral se ha llevado a cabo la cruzada
antiterrorista estadounidense que ya ha dejado más víctimas que los propios actos
monstruosos del 11 de septiembre.
En medio de tan candente atmósfera y de un
alud de críticas y cuestionamientos a su actuación, el presidente Bush dedicará mañana
el día a una de sus obsesiones: la política anticubana, cuando pronuncie dos discursos
para anunciar nuevas medidas contra nuestro pueblo y celebre, junto a sus amigos de la
mafia terrorista de Miami, el centenario de lo que ellos llaman la independencia de Cuba y
que fue la real implantación del neocolonialismo yanki en nuestra patria. No faltarán en
la Florida las cenas electorales y la recaudación de fondos.
El martes la administración Bush publicará
su famosa lista de países auspiciadores del terrorismo en el mundo, en el que ya han
anunciado la presencia de Cuba.
Nosotros estaremos al tanto de todas estas
informaciones y mañana estaremos con ustedes a partir de las 6:00 de la tarde.
Muy buenas noches. |