WASHINGTON.—
El director del Buró Federal de Investigaciones (FBI), Robert
Mueller, defendió hoy los programas de espionaje del gobierno de
Estados Unidos al testificar ante el Comité Judicial del Senado.
Mueller argumentó que el eventual desmantelamiento del programa
secreto de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), el cual mantiene
registros de millones de llamadas domésticas, frenaría a los
investigadores en su intento por detener potenciales ataques
terroristas.
Afirmó, que este tipo de interceptaciones "son coherentes con la
Constitución y las leyes estadounidenses".
Según el jefe del FBI (siglas en inglés de esa oficina federal)
su propuesta es exigir a las compañías telefónicas que conserven los
registros de llamadas durante cinco años (período durante el cual
los mantiene la NSA) para que permita a los investigadores consultar
los archivos.
Dijo que los referidos programas, criticados por defensores de
los derechos civiles por considerar que violan el precepto
constitucional sobre la privacidad, están sujetos a una constante
supervisión del Congreso y de tribunales especiales.
El programa de registro de llamadas nacionales comenzó a
ejecutarse tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva
York y Washington promovido sin supervisión judicial o autorización
legal por la administración del entonces presidente George W. Bush.
Más tarde fue puesto bajo la autoridad de la Corte de la Ley de
Vigilancia de Inteligencia Extranjera y anexado en una disposición
de la llamada Ley Patriota que permite al FBI obtener registros
comerciales "pertinentes" para una investigación antiterrorista.
El senador Patrick J. Leahy, demócrata de Vermont y presidente
del Comité, expresó su preocupación respecto a la intervención de
Mueller y pidió que este fuera más específico al ofrecer información
sobre el tema, "porque estamos hablando de millones de números de
teléfono".
Los diarios británico The Guardian y estadounidense The
Washington Post, sacaron a la luz hace menos de dos semanas los
datos obtenidos por Edward Snowden, un exasistente de la CIA, los
cuales evidencian que la NSA accedió a registros de miles de
personas.
Mueller insistió en su comparecencia que la filtración de Snowden
ha hecho un daño significativo al país y a la seguridad nacional.
Un sondeo del Post y la cadena ABC reveló este miércoles que 65
por ciento de los consultados solicitan que se realicen en el
Capitolio sesiones legislativas abiertas sobre las actividades de
fisgoneo de la NSA sobre ciudadanos estadounidenses y de más de una
treintena de países. A tono con The Guardian existe una orden
secreta de la Corte de la Ley de Vigilancia de la Inteligencia
Extranjera (FISA) que forzaba a la compañía de teléfonos Verizon a
remitir a la agencia los registros diarios de millones de sus
clientes.
El programa de la NSA, identificado como PRISM, da acceso a los
servidores de nueve diversas compañías de Internet como Google,
Facebook y Microsoft.