"Un alzamiento negro, organizado por los Independientes de Color
en Cuba durante mayo de 1912, asumió proporciones tales que el 23 de
mayo el Departamento de Marina envió los marines a la Base Naval de
Estados Unidos en la Bahía de Guantánamo".
El 20 de mayo de 1912 el Partido Independiente de Color (PIC)
había organizado un llamado alzamiento en armas, más simbólico que
otra cosa, el cual fue tomado como pretexto para masacrar a más de 3
000 cubanos negros y mestizos. Los miembros del PIC pedían la
derogación de la ley Morúa, que prohibía formar gremios políticos
basados en las razas, y luchaban con otros sectores de la sociedad
contra la discriminación de los no blancos, instalada en la
república expresamente por los interventores norteamericanos.
Con el pretexto de proteger vidas y propiedades de ciudadanos
norteamericanos, como durante la Segunda Intervención en 1906, la
llamada Primera Brigada Provisional fue organizada bajo el mando del
Coronel Lincoln Karmany y estacionada en la bahía de Guantánamo. El
cuartel general de la base despachó varios destacamentos para
"ocupar y defender puntos estratégicos".
La verdadera razón de estas intervenciones y del bloqueo actual
de la Isla puede hallarse en múltiples documentos oficiales de EE.UU.,
como la declaración de John Quincy Adams, secretario de Estado del
presidente Monroe, quien escribía en 1823: "La anexión de Cuba a
nuestra república federal será indispensable". Monroe diseñó la
estrategia de esperar el momento propicio para que cayese la "fruta
madura".
El presidente McKinley consideró que la fruta estaba madura en
1898 y decidió lanzar la primera intervención militar de Estados
Unidos en la Isla, a fin de impedir el triunfo de las armas mambisas
sobre un ejército español exhausto por las tres guerras a las que se
había obligado a librar la metrópolis en los últimos 30 años.
Desde que comenzaron las protestas de los miembros del PIC,
personajes partidarios de la ocupación y la anexión de la Isla, como
Knox, secretario de Guerra del gobierno del presidente William Taft;
Arthur Beaupré, ministro de Estados Unidos en Cuba, y Frank
Steinhart, presidente de la Havana Central Railroad Co., se lanzaron
a tratar de lograr la intervención que serviría a sus espurios
intereses. Beaupré, desde el primero de mayo, propuso a su gobierno
enviar a Cuba un navío cargado de marines.
Bajo ese auspicio, Taft envió un ultimátum amenazando con
intervenir si no era rápidamente aplastado el movimiento por el
presidente José Miguel Gómez, quien por motivos electorales trataba
de negociar pacíficamente la protesta. Ante la amenaza, Gómez
respondió "que había tomado todas las medidas para sofocar la
rebelión y no consideraba necesaria la intervención".
Sin embargo, la brigada de Karmany, consistente en 69 oficiales y
2 008 efectivos, fue reunida en Norfolk, junto al Primer Regimiento
integrado por 29 oficiales y 756 hombres, bajo el mando del coronel
George Barnet, y embarcaron en el U.S.S. Prairie y el U.S.S. Paducah,
en Norfolk, Va., el 23 de mayo de 1912, y desembarcaron en
Guantánamo cinco días después, el 28 de mayo. Allí permanecieron
hasta agosto.
El Segundo Regimiento compuesto por 40 oficiales y 1 252 hombres,
bajo el mando del coronel James E. Mahoney, navegó en la U.S.
Atlantic Fleet del 25 al 27de mayo, para desembarcar cinco compañías
en la Bahía de Guantánamo en los primeros días de junio. El U.S.S.
Eagle condujo, el 11 de junio de 1912, al destacamento de marines
del U.S.S. Ohio bajo el mando del capitán R.C. Hooker, desde la
Bahía de Guantánamo a la de Nipe, y desembarcó el día 12. Otro
destacamento compuesto por 27 hombres del U.S.S. Nashville y otros
27 del U.S.S. Paducah, bajo el mando del teniente E.P. Finney,
descendieron en Preston, en la bahía de Nipe, y fueron conducidos
por ferrocarril a las minas del Spanish American Iron Works, en
Woodfred, Cuba, para proteger las propiedades norteamericanas allí.
Los efectivos norteamericanos ocuparon varias ciudades y pueblos
cerca de Santiago de Cuba. Tropas de la brigada fueron enviadas a
Guantánamo, Soledad, Los Canos, San Antonio, entre otras. Con el
peso de esta ocupación asumida por los marines, las fuerzas del
ejército nacional creado por Estados Unidos en Cuba, con la casi
absoluta exclusión de cubanos negros, quedaron suficientemente
fuertes para aniquilar a los alzados.
El levantamiento se había iniciado el 20 de mayo, décimo
aniversario de la declaración de república neocolonial ocupada por
el ejército de Estados Unidos, una especie de transacción creada
ante la férrea oposición de los oficiales y tropas mambisas a la
anexión buscada por Washington. Las protestas del PIC en Pinar del
Río, La Habana, Matanzas y Las Villas fueron rápidamente sofocadas.
Pero tuvieron más vigor en la parte oriental del país, encabezadas
por sus máximos dirigentes, los oficiales del ejército libertador,
el general Pedro Ivonet y Evaristo Estenoz, en Santiago de Cuba,
Guantánamo, Holguín, El Cobre, Alto Songo y San Luis.
La sangrienta represión, que incluyó el asesinato de Ivonet y
Estenoz, duró unos dos meses, dirigida por el general José de Jesús
Monteagudo, con fuerzas de la guardia rural, el ejército nacional y
voluntarios, que contaron unas 20 muertes en sus filas.