CARACAS.—
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, mostró su compromiso de
fortalecer la seguridad, el sistema de salud pública y el sector
alimentario en el país, al disponer medidas en esas esferas en
beneficio del pueblo.
Durante un encuentro con voceros comunitarios de Chacao, Baruta y
El Hatillo, en la capitalina Base Aérea Generalísimo Francisco de
Miranda, Maduro a través de su ministro de Relaciones Interiores,
Justicia y Paz, Miguel Rodríguez, dispuso un operativo de seguridad
en aras de garantizar la tranquilidad ciudadana.
En zonas de Caracas y Miranda arranca el plan especial de
seguridad con el despliegue de las fuerzas armadas para proteger al
pueblo. Nuestro país tiene que ser una nación segura y de paz,
expresó el mandatario como parte de su estrategia de gobierno de
calle para solucionar problemas en contacto directo con la
población.
Para ello planteó una doble línea de acción: por una parte,
construir zonas de paz desde dentro en cada comunidad y por la otra
combatir la violencia con autoridad y protección.
Mientras tanto, en la esfera de la salud Maduro anunció un plan
de inspección profunda a todas las clínicas privadas del país para
solucionar las irregularidades de ese sector que afectan la atención
médica de los pacientes, como la especulación de los precios y la
prestación de servicios de baja calidad.
En ese sentido, convocó a una mesa de trabajo entre el Gobierno y
los dueños de esos centros de todos los estados para evaluarlos.
Si algo no puede ser una carrera mercantilista en la vida es la
medicina, dijo al exhortar a una nueva ética de la práctica médica.
Por ello, instó a fortalecer el sistema nacional estatal de salud
de modo que aunque la medicina privada seguirá existiendo, en un
futuro esta debe llegar a representar el 20 por ciento frente a la
pública.
Maduro anunció que incrementar la reserva de alimentos de los
venezolanos será tema clave en la gira que realizará desde mañana
por Uruguay, Argentina y Brasil.
Asimismo, durante la reunión también se conoció del inicio del
pago de un subsidio de 1,1 bolívares (0,17 dólares) por kilogramo de
arroz a los productores de este alimento esencial en la dieta del
venezolano.
Por otra parte, el jefe de Estado rechazó categóricamente las
declaraciones del director del Congreso Judío Latinoamericano,
Claudio Epelman, sobre presunto antisemitismo en el país.
"En Venezuela nunca ha habido antisemitismo. Aquí son bienvenidas
todas las religiones, todos los pueblos del mundo. Nosotros somos un
pueblo de corazón abierto (...) Aunque otra cosa bien distinta es
que tengamos diferencias con el Estado de Israel por sus ataques al
pueblo palestino y sirio", acotó Maduro.