En Guantánamo

Alerta máxima contra los incendios forestales

La acumulación en el bosque de gran cantidad de material combustible, como consecuencia de los árboles y ramas derribados por el huracán Sandy, y el desarrollo del periodo seco, incrementan la posibilidad de ocurrencia de incendios forestales

Jorge Luis Merencio Cautín

Los integrantes del Cuerpo de Guardabosques en Guantánamo, junto a sus fuerzas auxiliares, aseguran haberse preparado como nunca antes para enfrentar con éxito el periodo crítico de ocurrencia de incendios forestales, el cual se extiende desde el 1ro. de enero hasta el 31 de mayo.

Los incendios forestales causan daños severos a la flora, la fauna, el suelo y la vida misma del hombre.

La acumulación en el bosque de gran cantidad de material combustible, como consecuencia de los árboles y ramas derribados por el huracán Sandy, constituye una razón adicional y poderosa, para extremar la calidad en el alistamiento de los cientos de hombres y mujeres responsabilizados en esta provincia con la prevención y el combate de esos hechos, causantes de daños severos a la flora, la fauna, al suelo y a la vida misma del hombre.

Guantánamo, por su alto índice de boscosidad (más del 42 % de su superficie está cubierta de árboles) y sus tradicionales sequías, constituye uno de los territorios del país con mayor probabilidad de ocurrencia de fuegos en su floresta. A esos dos elementos habituales se añade ahora el anterior, el cual incrementa el peligro potencial de ocurrencia de deflagraciones.

"Para enfrentar con eficacia esta eventualidad realizamos en tiempo un grupo de acciones, como la capacitación de todas las fuerzas participantes en la prevención y combate de esos hechos (las profesionales, las especializadas que representan a las empresas y las voluntarias existentes en las comunidades)", explica Wílmer Tamayo Hechavarría, jefe del Grupo de Vigilancia y Protección del Cuerpo de Guardabosques en la provincia.

Relaciona, también, la preparación de los activistas del sector cooperativo-campesino (con énfasis en el procedimiento que deben seguir para usar correctamente el fuego), las visitas a los que tienen patrimonio forestal y el control físico de las áreas con mayor peligro de ocurrencia de incendios.

Notorio el restablecimiento de la flora en Sierra Canasta.

Otras tareas cumplidas —agrega el especialista— fueron la intensificación del trabajo de educación ambiental de la población y la contratación de 150 fuerzas auxiliares, las cuales ubicamos en los sitios con mayor probabilidad de formarse fuegos.

"Disponer de esas fuerzas eventuales nos permite detectar y combatir rápidamente cualquier hecho, sin tener que esperar la actuación de las brigadas profesionales, de las cuales existen nueve en la provincia, dos de ellas equipadas con medios automotores y siete con mulos y caballos", comenta el también ingeniero forestal.

Amplía que como apoyo a la labor de los guardabosques y sus fuerzas auxiliares funciona en la provincia un centro de monitoreo de focos de incendios (forestales y no forestales), el cual garantiza una alerta temprana para sofocar los siniestros.

Como parte de la formación de las nuevas generaciones en este tema de tanta trascendencia económica y medioambiental, en la provincia funcionan 34 Círculos de Interés de prevención de incendios y de protección del entorno, integrados por cientos de estudiantes de las enseñanzas primaria y secundaria, concluye Wílmer.

SIERRA CANASTA, ANTES Y AHORA

Uno de los escenarios donde mejor se refleja el desempeño del Cuerpo de Guardabosques en esta provincia, lo constituye la Sierra Canasta, macizo montañoso de unas 24 mil hectáreas, ubicado al noroeste de la ciudad de Guantánamo, el cual atesora la reserva florística manejada Majagual.

Hasta el 2004 en esta zona campeaban por su respeto buscadores de leña, cazadores furtivos, castradores ilegales de colmenas y vaqueros en busca de ganado perdido. Todos ellos hacían uso indebido del fuego y provocaban incendios forestales.

Cuenta Rafael Wilson Castellanos, especialista en manejo del fuego en el Cuerpo de Guardabosques territorial, que la acción negligente del hombre en ese sitio provocó que en un momento del mencionado año se detectaran 16 focos de incendios activos a la vez.

Para salvar esa área, en el 2005 se creó un circuito de guardabosques (con tres brigadas, una profesional y dos especializadas), el cual, mediante la aplicación, del plan de vigilancia y protección identificó las mencionadas vulnerabilidades y emprendió su solución.

Paralelamente se limitó el acceso de personas y comenzó el trabajo cooperado entre el Cuerpo de Guardabosques y los guardaparques y vigías de la Empresa de Protección y Conservación de la Flora y la Fauna, la Unidad Silvícola de Niceto Pérez y la Empresa Pecuaria Iván Rodríguez, entidades con tenencia de patrimonio forestal en esa serranía.

En el interés de la protección de esa floresta también se incrementó la cooperación de los guardabosques con la Policía Nacional Revolucionaria y con los integrantes de las Patrullas de Carretera.

Gracias a esas y otras medidas desde el 2005 hasta el presente en Sierra Canasta, solo han ocurrido cuatro incendios forestales, ninguno de ellos dentro de las 5 841 hectáreas ocupadas por la reserva florística manejada Majagual, afirma Wilson Castellanos.

Comenta este especialista que como impacto favorable de las medidas para el resguardo y conservación de ese bosque, ya es un hecho la recuperación de la flora y la fauna, perceptible en el incremento de especies de árboles como el cedro, cuyá, fuego, guárano, almácigo, jocuma y guayacán.

Igualmente es apreciable en el descenso de la migración obligada de animales silvestres y en el aumento de especies como mariposas, abejas, termitas, escorpiones, arañas, jutías, murciélagos, tomeguín del pinar, tocororo, cartacuba, sinsonte, bijirita, majá de Santa María, jubo común y el lagarto Anolis porcatus, antes muy común en esta zona.

Sostiene el experto que las medidas adoptadas también han favorecido la protección de los ricos manantiales existentes en Sierra Canasta, y concluye con un llamado a erradicar la negligencia en el uso del fuego, por mucho la principal causa en la ocurrencia de los incendios forestales.

Hasta la fecha, en la provincia de Guantánamo han ocurrido cinco incendios forestales, lo que apuntala, hasta el momento, la efectividad del trabajo desarrollado en la prevención de esos hechos.

 

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