LA
HABANA. — Cuba busca lograr hoy una mayor integración entre todos
los sectores que participan en la producción alimentaria, a fin de
que eleven su aporte a la balanza de pagos del país.
A tenor con la política agroindustrial plasmada en los
lineamientos económicos y sociales, la nación da prioridad, en el
corto plazo, a la sustitución de importaciones y organiza la
producción agropecuaria con un enfoque sistémico o de cadena
productiva.
Esta última comprende la producción primaria y todos los
eslabones que se articulan en torno al complejo agroindustrial.
Tales propósitos se evidenciaron en la Feria Internacional
Agroindustrial Alimentaria FIAGROP 2013, que discurrió del 23 al 31
de marzo en el capitalino recinto ferial de Rancho Boyeros con la
participación de representantes de unas 10 naciones.
Como destacara en su apertura el Ministro de agricultura, Gustavo
Rodríguez, el evento tiene una nueva connotación, a asumir esa
denominación y no la de las ediciones anteriores, cuyo carácter era
exclusivamente ganadero.
En esta oportunidad incluyó las ferias comercial y ganadera,
exposición de equipos y tecnologías, un encuentro internacional de
rodeo y coleo, conferencias especializadas y competencias técnicas.
Participaron en la primera de ellas, 34 empresas cubanas- , 29
pertenecientes al Ministerio de Agricultura-, y 11 firmas foráneas y
profesionales de diversas latitudes.
La integralidad que persigue el país en las actividades
productivas, pudo apreciarse en la exhibición de maquinaria
agrícola, cercas eléctricas, biofertilizantes y bioplaguicidas,
fármacos veterinarios, alimentos y avances en la genética animal,
entre otros.
Respecto a esto último descollaron las exposiciones relacionadas
con la tecnología para la producción in vitro de embriones, aplicada
a la inseminación artificial, y con el uso de la biotecnología en el
terreno de la reproducción de bovinos, equina, ovino -caprina y
otras especies.
De acuerdo con participantes en el encuentro, la impartición de
más de 10 conferencias técnicas y charlas clínicas-estas últimas en
las naves donde están los animales, enriqueció los intercambios
académicos, científicos y prácticos.
Cabe destacar en ese sentido, las referentes a la presencia del
conejo pardo cubano, de Ela Pons, y el cuy- también llamado
conejillo de indias- como reserva alimenticia estratégica de alta
calidad, de Lissete Fernández.
Uno de los stand más visitados lo constituyó el del Grupo
Empresarial LABIOFAM, que amén de sus productos muy conocidos de
alta demanda, llevó a la feria bioproductos de uso agrícola, como
biofertilizantes, bioplaguicidas y estimulantes de origen biológico.
Esas producciones ilustran el carácter interdisciplinario e
intersectorial que se persigue para lograr mayor integración entre
todos los actores.
Por ejemplo, LABIOFAM responde, al respecto, por el aporte de
esos bioproductos cuyas tecnologías han sido desarrolladas en
instituciones de investigación pertenecientes a la agricultura, el
azúcar y las universidades.
Ese centro es famoso por el desarrollo de vacunas y medicamentos
veterinarios (satisface casi toda la demanda nacional), e incluso de
productos destinados a la salud humana, como el medicamento
homeopático Vidatox, utilizado en la lucha contra el cáncer.
Se exhibieron, en la parte ganadera, mil 430 animales raciales,
desde vacunos, bufalinos, équidos, ovinos, caprinos, porcinos, hasta
avícolas y de la cunicultura, la generalidad de ellos con una mayor
calidad que la de ediciones precedentes.
A juicio del titular de Agricultura, FIAGROP 2013 representa una
exposición diversa, pues incluye productos que se utilizan, producen
o comercializan en el sector agroindustrial alimentario, así como
maquinaria agrícola, con preferencia por las de más modernas
tecnologías.
Estas son adquiridas como parte de los programas de desarrollo
integral, y también se exhiben otras de mayor antigüedad, pero
recuperadas e incorporadas nuevamente al trabajo agropecuario en el
país.
Asimismo, la muestra abrió un espacio a la comercialización y a
la introducción de firmas, empresas mixtas y otras formas de
negocios para un mercado en perenne desarrollo.
De ahora en adelante, cada año este acontecimiento permite el
intercambio directo sobre insumos, productos, tecnologías, adelantos
científicos, equipos y maquinaria, además de medios de uso
veterinario, entre otros.
Rodríguez sostuvo que el carácter fundacional de esta feria con
la nueva concepción, hace suponer que en la medida en que el trabajo
en la esfera agroalimentaria adquiera nuevas dimensiones y logre
resultados superiores, la muestra crecerá cualitativamente.
No podemos aspirar a crecimientos cuantitativos, porque todos los
espacios del recinto ferial de Rancho Boyeros están ocupados al
ciento por ciento, pero si a lograr en cada edición una mayor
diversificación y calidad.