ISLAMABAD.
— El Tribunal Supremo de Pakistán rehusó atender un pedido de
arresto contra el expresidente Pervez Musharraf y le dio de plazo
hasta el 15 para responder a las acusaciones de traición que pesan
sobre él.
Citado para este martes por la corte, Musharraf se hizo
representar por su abogado, Ahmed Raza Kasuri, a través del cual
solicitó seis semanas para preparar su defensa y hacer campaña con
vistas a las elecciones a la Asamblea Nacional, programadas para el
próximo 11 de mayo.
El banco de jueces que lleva su caso, empero, estimó que "la
materia a examinar es bastante clara a los efectos y fines de la
justicia" y solo concedió a Kasuri otros seis días para preparar las
alegaciones de su cliente.
Presentada por el presidente de la asociación de abogados de la
nororiental ciudad de Lahore, Taufiq Asif, la acusación de traición
contra Musharraf pretende hacerle pagar por la declaración del
estado de emergencia y la detención de varios jueces en el 2007,
cuando ejercía la presidencia del país.
De ser encontrado culpable, pudiera afrontar la pena de muerte,
en virtud de la Ley de Alta Traición de 1973.
Luego de cuatro años de autoexilio entre Londres y Dubai, el
exgobernante regresó al país el pasado 24 de marzo con la intención
de participar en las elecciones a la Asamblea Nacional en
representación de su partido, la Liga Musulmana de Pakistán.
Sobre él pesan varios cargos, pero el Tribunal Superior de la
sureña provincia de Sindh le garantizó la libertad bajo fianza si
era arrestado.
Aparte de decretar el estado de emergencia y de arrestar a varios
magistrados, se le acusa de negligencia en proporcionar seguridad a
la exprimera ministra Benazir Bhutto, quien a la postre fue
asesinada en el 2007.
También, del homicidio de Akbar Bugti, un líder tribal de la
provincia de Baluchistán, de la muerte de decenas de estudiantes
durante el asalto a una mezquita y de la desaparición de cientos de
personas.
Visto como un enemigo por muchos políticos y militantes islámicos
debido a su decisión de aliarse con Estados Unidos en respuesta a
los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001, el
exmandatario está además bajo amenaza de muerte de los talibanes.
Musharraf accedió al poder mediante un golpe de estado en 1999 y
dimitió en el 2008 para evitar un juicio político. (