Las flores y tradicionales sacrificios a la Pachamama, la deidad de
los Andes, marcaron hoy el inicio en Bolivia de las obras de la
tercera línea del teleférico entre La Paz y la ciudad de El Alto,
previsto como el más largo del mundo.
El Ministerio de Obras Públicas recibió este lunes en las
cercanías del cementerio de La Paz varios predios cedidos por la
compañía estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, fase
preliminar para el nuevo período de construcción del proyecto,
valorado en 234,6 millones de dólares.
Un grupo de sacerdotes aymarás dio comienzo a la ceremonia con el
culto propiciatorio a la diosa, también llamada Madre Tierra por los
pueblos andinos, a la que ofrecieron frutas y vegetales, junto a
oraciones y cantos ancestrales.
El ministro de Obras Públicas Vladimir Sánchez explicó que esa
estación se realizará el mantenimiento de cabinas de una de las
líneas y se construirá un restaurante con vistas al monte Illimani,
la montaña nevada símbolo de La Paz.
Según el coordinador del Programa de Transporte por Cables de ese
Ministerio, César Dockweiler, el teleférico será el más grande del
mundo y contará con 427 cabinas, que transportarán unos 18 mil
pasajeros cada hora entre las dos ciudades, con una población
superior a los dos millones y medio de habitantes.
La empresa austriaca Doppelmayr estará a cargo de la construcción
de la obra, cuyas cabinas se moverán a una velocidad de cinco metros
por segundo.