Real
Madrid recibe este sábado al Barcelona, cuatro días después de
zarandearlo a domicilio en la semifinal de Copa, en un ensayo de
lujo con el telón de fondo de la Liga española de fútbol.
Los dos mejores equipos del mundo llegan a la jornada 26 de la
competición doméstica en situaciones muy dispares, tanto en la tabla
de posiciones, en la cual el Barca aventaja en 16 puntos a los
merengues, como en lo volitivo.
Si bien para los catalanes el título de Liga es cuestión de
tiempo y estadística (posibilidad de romper el récord de 100 puntos
firmado por su rival en la campaña anterior), los batacazos ante el
Milan (2-0) en Champions y el Madrid (1-3), que los dejó fuera de la
final de Copa del Rey, les han dejado la moral tocada.
En la cancha del Santiago Bernabéu los blancos estarán con la
mente puesta en Old Trafford, donde el venidero martes se jugarán la
temporada ante el Manchester United inglés, que les sacó un positivo
empate 1-1 a domicilio en la ida de los octavos de final de la Liga
de Campeones de Europa.
La posibilidad de que ante esta coyuntura el técnico portugués
José Mourinho salga a su cancha con un once inicial alternativo
podría derivar en un partido-trampa para los catalanes, quienes de
ganar a un Madrid B no resolverán sus dudas existenciales antes de
recibir al Milan el próximo día 12.
Por lo contrario, de ganar los merengues con la mayoría de los
habituales en el banquillo las horas bajas del Barcelona alcanzarán
su clímax.
El portero Diego López y el lateral derecho Arbeloa son los
únicos titulares del martes anterior con todas las papeletas para
repetir en la alineación blanca, aunque el luso Coentrao y el alemán
Khedira también cuentan con opciones.
Si el Madrid prefiere evitar cualquier susto a tres días de
viajar al Teatro de los Sueños, la titularidad puede beneficiar a la
pareja de centrales portugueses, Pepe y Carvalho, el ghanés Essien,
Callejón, Kaká y Benzema.
Por el Barcelona no estará ni en la convocatoria el capitán Xavi
Hernández, resentido de una microrotura en los isquiotibiales,
mientras el dibujo táctico de Jordi Roura es muy posible que
sacrifique a Cesc Fábregas en el mediocampo para dar entrada al
matador David Villa en la punta.
A solicitud de los anfitriones el partido, catalogado de alto
riesgo y con un operativo de mil hombres en la seguridad, fue
adelantado para las 16:00 horas (local).
Completan el programa sabatino de la Liga los pareos
Deportivo-Rayo (18:00), Osasuna-Athletic (20:00) y Valencia-Levante
(22:00).