NACIONES
UNIDAS, 24 de septiembre.— Jefes de Estado y Gobierno de un centenar
de países reiteraron hoy su rechazo a la promulgación de medidas
económicas, financieras y comerciales unilaterales que impiden el
pleno desarrollo económico y social.
Los mandatarios apuntaron que esas acciones afectan en particular
a países subdesarrollados, de acuerdo con una declaración aprobada
en una reunión de alto nivel de la Asamblea General de Naciones
Unidas sobre el Estado de Derecho.
El texto llama a reforzar el imperio de la ley como factor clave
para la prevención de las guerras y destaca los vínculos entre ese
tema a nivel nacional e internacional y el crecimiento económico, el
desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza y el hambre.
Según PL, el documento reafirma los principios de igualdad
soberana de los estados, autodeterminación de los pueblos bajo
dominación colonial y ocupación extranjera y no interferencia en los
asuntos internos.
Igualmente, ratifica el respeto a los derechos humanos y
libertades fundamentales, sin distinción de raza, sexo, lenguaje o
religión.
Al hablar en la reunión, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon,
insistió en la necesidad de una aplicación equitativa de las leyes y
rechazó la selectividad en la ejecución de resoluciones, decisiones
y legislaciones.
Entre los oradores de la primera sesión sobre el tema estuvieron
los presidentes de Honduras, Irán, Benin, Ghana, Nigeria y
Sudáfrica.
El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, denunció a los
miembros occidentales del Consejo de Seguridad de la ONU por
promover sanciones contra su país por el programa nuclear mientras
ignoran las "cabezas atómicas de un régimen impostor", en referencia
a Israel, agrega EFE.