Barack Obama, presidente de Estados Unidos, censuró hoy a Mitt
Romney, su oponente en las próximas elecciones de noviembre, por no
plantear una política coherente con las verdaderas necesidades del
electorado estadounidense.
"No queremos un trabajo interno en Washington, queremos un cambio
en Washington" dijo Obama, ante los aplausos de más de 12 mil
seguidores reunidos en el estadio de béisbol G. Richard Pfitzner, en
Woodbridge, estado de Virginia.
Obama criticó al exgobernador de Massachussets y dijo que este
buscaba permitir a las compañías petroleras que fijaran la política
energética de la nación, o que las empresas que practican la
subcontratación escribieran el código de impuestos.
El mandatario estadounidense, quien aspira a ser reelegido en los
comicios del próximo 6 de noviembre, pidió además a los electores
que le dieran la posibilidad de un segundo gobierno, para poder
completar el cambio que prometió al país en 2008.
Recordó que tal y como prometió, puso fin a la guerra en Irak,
está retirando tropas de Afganistán y su gobierno "mantiene el
compromiso firme de cuidar de los veteranos".
El Presidente hizo énfasis en los logros de su política exterior
y se ganó repetidos aplausos de la audiencia en una región donde
abundan las familias militares.
Insistió además en el tema del cambio que prometió durante su
campaña presidencial hace cuatro años, y recordó que "siempre hemos
dicho que el cambio requiere más de un mandato o, incluso, más de un
presidente".
El aspirante a la reelección demócrata dijo también que ese
cambio requiere de más de un partido, y dijo estar dispuesto a
trabajar con los republicanos, a pesar de las diferencias.
Según datos ofrecidos por el sitio de Internet Real Clear
Politics, Obama ha mantenido ventaja sobre Romney en las dos últimas
semanas.
Cifras recientes confirman que Obama avanza con el 48,6 por
ciento del voto, y Romney con el 44,7 por ciento.
En el estado de Virginia, Obama tiene el 49,6 por ciento, frente
al 45,1 por ciento del candidato republicano.