MOGADISCIO,
20 septiembre.— Al menos 14 personas murieron y una quincena
resultaron heridos hoy en un doble atentado suicida en un
restaurante de Mogadiscio, informó el coronel del Ejército somalí
Mohamed Dahir.
El militar explicó que, entre los fallecidos, se encuentran dos
periodistas locales y los dos terroristas suicidas, quienes se
inmolaron en el Village Cafe, un restaurante situado frente al
Teatro Nacional de la capital de Somalia.
Es la segunda vez, en menos de 24 horas, que un atentado sacude
Mogadiscio, ya que los radicales islámicos de Al Shabab aseguraron
haber bombardeado anoche el Palacio Presidencial con morteros.
"Los muyaidines bombardearon Villa Somalia anoche", indicó hoy el
grupo terrorista en su cuenta en Twitter, y agregó que "más de 10
proyectiles cayeron en el recinto matando e hiriendo a un número de
mercenarios africanos (en referencia a las tropas de la Misión de la
Unión Africana en Somalia, AMISOM) y de las milicias apóstatas".
Aunque por el momento nadie se ha atribuido la autoría del ataque
en el Village Cafe, todo apunta a Al Shabab, que a pesar de haberse
retirado del frente de la capital en agosto de 2011, sigue
cometiendo actos similares en la ciudad de forma casi rutinaria.
Mientras tanto, continúa la ofensiva de las tropas aliadas de
AMISOM, el Ejército somalí, las Fuerzas Armadas etíopes y milicias
pro-gubernamentales para capturar el bastión de Al Shabab, la ciudad
portuaria sureña de Kismayo.
En un comunicado, AMISOM indicó hoy que, después de tres días de
combates, sus tropas y las del Ejército somalí habían tomado la
localidad de Janaa Cabdalla, a 50 kilómetros al oeste de Kismayo.
"Asegurar Janaa Cabdalla permitirá a AMISOM proteger mejor a la
población civil en la zona y consolidar los avances territoriales
que se han conseguido hasta ahora", dijo en el texto el comandante
en funciones de AMISOM, Simon Karanja.
Ayer, Emmanuel Chirchir, portavoz del Ejército de Kenia
(integrado en AMISOM) aseguró a la prensa keniana que la caída de la
plaza fuerte de los radicales sería "inminente".
La importancia de la toma de Kismayo reside en su puerto, que ha
dado aire a los radicales a través del dinero generado por las
exportaciones y las armas recibidas por vía marítima.
El Parlamento de Somalia eligió el pasado día 10 a su nuevo
presidente para los próximos cuatro años, Hassan Sheikh Mohamud, con
lo que se dio por concluido el proceso de transición política en el
país africano, y que se inició en 2004 bajo supervisión de la ONU,
aunque Somalia se encuentra aún inmersa en un conflicto armado.
En él, AMISOM y sus aliados combaten a Al Shabab, que el pasado
febrero anunció su unión formal a la red terrorista Al Qaeda y que
trata de instaurar un Estado musulmán de corte wahabí en el país.
Somalia vive en un estado de guerra civil y caos desde 1991,
cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barré, lo que dejó al
país sin un gobierno medianamente efectivo y en manos de milicias
islamistas, señores de la guerra que responden a los intereses de un
clan determinado y bandas de delincuentes armados.