TOKIO, 7 septiembre.— El Gobierno japonés recicló o incineró el 25
por ciento de las 18 millones de toneladas de escombros dejadas por
el devastador terremoto del 11 de marzo del 2011.
Según el Ministerio del Medio Ambiente, las labores se ejecutan
con especial esfuerzo en las prefecturas de Iwate, Miyagi y
Fukushima, cuya central nuclear quedó destruida por el sismo.
En esas regiones, sobre todo en Fukushima, permanecen evacuadas
algo más de 80 mil personas y estimaciones oficiales prevén que las
labores de descontaminación, incluidas la remoción de escombros,
pueden durar hasta cinco años.
El terremoto del 2011 generó además cerca de 25 millones de
toneladas de desechos que se han extendido por todo el océano
Pacífico e incluso, algunos han llegado a las costas de Canadá y
Estados Unidos.