Más de 130 personas fueron detenidas este jueves en Santiago en
una nueva jornada de protestas estudiantiles en Chile que culminó
con enfrentamientos entre agentes y manifestantes.
Según informó la Intendencia Metropolitana de Santiago, esos
choques dejaron un saldo de al menos 139 detenidos, 18 carabineros
heridos además de daños en las calles.
Los incidentes estallaron en el centro de Santiago y también en
torno a la alcaldía del municipio santiaguino de Providencia. En el
centro, los disturbios surgieron tras una manifestación que reunió a
más de 3 mil jóvenes en la Plaza de Armas, frente a la alcaldía,
cuando algunos grupos pretendieron marchar por la Alameda Bernardo
O’Higgins y calles aledañas.
Tras un par de advertencias por altavoces, la policía disolvió
con chorros de agua y gases a los jóvenes, que respondieron con
piedras. En Providencia, la policía arremetió contra unos 5 mil
jóvenes congregados frente al municipio antes de que pudieran
entregar sus demandas en la alcaldía.
Los estudiantes secundarios y universitarios habían convocado
para este jueves una huelga nacional en la educación, tras semanas
de protestas en las que han llevado a cabo varias ocupaciones de
centros e instituciones académicos que han terminado con cientos de
detenidos y, al menos, un herido grave.
El presidente chileno, Sebastián Piñera, ha minimizado los
efectos de las marchas estudiantiles, aseverando que sólo el 0,1 por
ciento de los centros educativos ha secundado la huelga convocada
por la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES).
Desde hace un año, estudiantes y profesores chilenos se
manifiestan en las principales ciudades del país en demanda de una
educación pública gratuita y de calidad. En respuesta, el Gobierno
ha presentado un plan educativo, que no cumple las aspiraciones de
alumnos y docentes.