Francia suavizará las restricciones sobre el empleo de gitanos
provenientes de Bulgaria y Rumania, según se informó este jueves.
La oficina del primer ministro, Jean-Marc Ayraul, anunció que
ampliará el número de sectores en el que los inmigrantes pueden
trabajar legalmente.
Los planes también contemplan cancelar un impuesto que se le
cobra a todos los empleadores que dan trabajo a gitanos.
La medida se produce después de que el gobierno francés fuera
fuertemente criticado por desmantelar campos de gitanos en el país,
con lo que cientos de personas se quedaron a la intemperie.