Este jueves, en el Estadio Olímpico de Montjuic Lluis Companys,
convirtió en realidad sus vaticinios con dominio de la técnica sobre
los obstáculos y velocidad suficiente para detener los cronómetros
en 13.18, sin que pudiera impedirlo la adversidad ocasional del
viento en contra de 1 m/s.
El camagüeyano de 19 años es uno de los prometedores talentos
dirigidos por el técnico Santiago Antúnez y con la hazaña de ayer
firmó varias primeras veces: récord para los Campeonatos Mundiales
Juveniles, para la región centrocaribeña y para Cuba, además de
campeón y medallista del equipo antillano en este XIV Mundial.
En la lista histórica de la prueba ahora solo es adelantado por
los estadounidenses Wayne Davis (13.08 en 2009) y Eddie Lovett
(13.14 en 2011), mientras el récord de la edad (13.12 en 2002) sigue
perteneciendo al chino Liu Xiang, sobre quien reiteró la admiración
compartida con su compatriota Dayron Robles, ambos con trayectorias
estelares de obstaculistas que se esforzaría por imitar.
En diálogo con los reporteros, dedicó la victoria a su familia y
a los que lo han ayudado, dijo usar un pendiente en la oreja por
gusto propio y no por imitar a Robles, que los espejuelos los
necesita para corregir dificultades en la visión y reconoció que su
apellido refleja antecedentes familiares de origen irlandés, aunque
lo suyo es ciento por ciento cubano.
Fue la primera noche de preseas para Cuba, convite al que se unió
la saltadora de triple holguinera Liuba María Zaldívar con un metal
bronceado y marca de 13.90, a un centímetro de su liderato mundial
del año derribado. Lo que le faltó fue capacidad de superación en el
momento cumbre o de respuesta ante la exigencia de la española Ana
Peleteiro, que llegó al torneo como quinta del mundo (13.53) y desde
13.63 en la clasificación consiguió prodigarse hasta 14.17 para ser
la nueva monarca y líder del orbe. Tan espectacular e inesperada
remontada bloqueó un tanto a la nuestra, quien no pudo atacar en los
últimos tres intentos, lo que sí consiguió la lituana Davile
Dzindzaletaite para despertar de una serie aletargada con otro 14.17
—sospechoso por ser un empate que perdía por mejor segundo salto—,
pero válido para compartir el liderato mundial y llevarse la
plateada que parecía cubana hasta la quinta ronda.
Paula Beatriz Álvarez, quien no cumplirá hasta septiembre los 16
años de edad, alteró presiones arteriales antes del tercer y último
intento cuando cargó dinamita en sus pinchos y los llevó hasta 6.44
metros, para demostrar la legitimidad del 6.45 habanero en mayo
último y asegurarse entre las doce finalistas del salto de longitud
con la tercera plaza del grupo A y la cuarta entre un total de 31
aspirantes.
Por su parte, las heptatlonistas marchan en segundo lugar,
Yorgelis Rodríguez-3 553 puntos, y noveno Yusleidys Mendieta, 3 406,
tras concluir las cuatro primeras pruebas. Aunque abunda la
variabilidad en los rendimientos en estas categorías, la primera, de
solo 17 años y oriunda de Guantánamo, debe mantener su posición
medallista hasta la conclusión de hoy viernes.
El recién llegado Yoandys Lescay logró a costa de coraje salir
airoso en la primera ronda de 200 m varoniles, al ganar la tercera
de ocho series con 21.07 s, pero en semifinales el muchacho de Las
Tunas sufrió los intempestivos 4.5 m/s de aire en contra, aparte de
su falta de aclimatación, y con 21.27 no pudo avanzar. Lograron
fructificar las gestiones de última hora para traerlo como estímulo
a su doble actuación dorada (200 y 400) en la lid centrocaribeña de
San Salvador y por eso valga la aclaración respecto a lo publicado
sobre la ausencia de Cuba en la velocidad plana, aunque una
golondrina no haga verano en el juicio de que es un área de
carencias demasiado prolongadas.
En general, la jornada fue pródiga para Latinoamérica y el
Caribe, con oros varoniles para Jamaica (en disco), República
Dominicana (400 m) y Brasil (pértiga), además del nuestro en vallas,
que propulsó a Cuba al sexto lugar de la tabla de medallas (1-0-1) y
al octavo por puntos (25), líder regional en ambos casos.