De Araujo Sales murió anoche en su casa víctima de un infarto, a
los 91 años de edad, y era -según la prensa brasileña- el cardenal
de mayor edad de la Iglesia Católica, y uno de los prelados
brasileños que más cargos ocupó en el Vaticano.
Nacido en Acari, en Río Grande do Norte, el 11 de noviembre de
1920, fue nombrado arzobispo de Salvador, Bahía, en 1968, y estuvo
al frente de la Arquidiocesis de Río de Janeiro por 30 años, de 1971
a 2001.
Medios informativos locales resaltan que en 2008 se conoció que
el cardenal de Araujo Sales abrigó a más de cuatro mil personas
perseguidas por los regímenes militares impuestos en las naciones de
América del Sur, en las décadas de 1960, 1970 y 1980, del siglo
pasado.
Asimismo, destacan el pésame del papa Benedicto XVI, quien
lamentó la muerte de quien consideró un intrépido cardenal.
"Quiero manifestar mis pésames a los obispos, sus auxiliares, al
clero, a las comunidades religiosas y a los fieles de la
arquidiocesis de Sao Sebastiao de Río de Janeiro, quienes tuvieron
por tres décadas a un intrépido pastor", indica el mensaje de
condolencias de Sumo Pontífice.
Dirigida al arzobispo de Río de Janeiro, Orani Joao Tempesta, el
pésame papal refiere además que Araujo Sales "fue un auténtico
testimonio del Evangelio en medio de su pueblo. Doy gracias al Señor
por haber dado a la Iglesia pastor tan generoso".