Las evaluaciones de los rescates financieros de Grecia e Irlanda,
sujetos a condicionamientos para acceder al capital, se incluyeron
en los debates de la reunión de ministros de Finanzas de la Eurozona
que concluyó hoy aquí.
El presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, descartó la
existencia de dificultades en el caso de Atenas para enfrentar los
vencimientos de sus obligaciones en agosto próximo.
En ese sentido, las autoridades griegas están a la espera de
recibir recursos por valor de mil millones de euros, integrados en
un desembolso de cinco mil 200 millones que debía concretarse en
mayo.
La práctica mostró que el país solo percibió cuatro mil 200
millones en ese momento, tomando en cuenta la incertidumbre generada
por las elecciones legislativas.
No obstante, fuentes comunitarias indicaron que la ayuda
financiera futura para la economía griega estará sujeta a la
aprobación de un plan de reformas estructurales.
Mientras, en el caso de Irlanda el Eurogrupo sentó las bases para
una eventual renegociación del programa de rescate financiero al
cual accedió en el 2010.
Irlanda fue el segundo país del bloque comunitario en solicitar
ayuda financiera de emergencia, como consecuencia de los problemas
surgidos en el sector inmobiliario.
De esa forma, a finales del 2010 recibió cerca de 85 mil millones
de euros, aportados por instituciones del viejo continente y el
Fondo Monetario Internacional, señaló Prensa Latina.