Al menos 680 mil brasileños viven en zonas consideradas de muy
alto o alto riesgo por deslizamientos de tierras o inundaciones,
según un estudio del Servicio Geológico de Brasil (CPRM, siglas en
portugués), divulgado hoy en esta capital.
La investigación comprobó que aún tenemos muchas personas
residiendo en áreas de riesgo alto o muy alto, susceptibles a
desastres naturales, indicó Thales Sampaio, director del CPRM, de
acuerdo con un reporte de la Agencia Brasil.
El estudio pertenece al Programa de Gestión de Riesgo y Respuesta
a Desastres Naturales del Gobierno Federal, coordinado por la Casa
Civil y ejecutado por el Servicio Geológico de Río de Janeiro, el
Centro Nacional de Monitoreo y Alerta de Desastres Naturales (Cemaden),
el Centro Nacional de Administración de Riesgo y Desastres (Cenad) y
el Ministerio de la Integración Nacional.
Para Sampaio, la actual cifra debe aumentar debido a que hasta
ahora sólo se han investigado 140 municipios, cantidad que llegará a
286 a finales de este año y a 821 en 2014, cuando concluirá el
trabajo.
Señaló que entre los territorios analizados están los
considerados críticos en el estado de Acre, 58 en los nueve estados
de la Región Nordeste y todos los de las regiones Sureste (Sao
Paulo, Minas Gerais, Río de Janeiro y Espírito Santo) y Sur (Paraná,
Río Grande do Sul y Santa Catarina).
Según reporte de Prensa Latina, Sampaio sostuvo que a pesar de
tener problemas en todo el territorio nacional, la situación más
complicada y crítica se presenta en la Región Sureste, debido a la
mayor concentración poblacional y la presión de los habitantes, que
ocupan las laderas de los cerros, con alta probabilidad de
deslizamientos de tierras.
Pero, aseveró el director del CPRM, el principal problema es la
utilización inadecuada del territorio, pues -subrayó- la "favelización"
(barrios pobres) es también resultado del mal empleo de las zonas
impropias para residir.