El eventual candidato republicano a las elecciones presidenciales
Mitt Romney enfoca ahora su brújula hacia Israel, con el objetivo de
conquistar el poderoso grupo de los votantes judíos en Estados
Unidos.
El diario The New York Times reportó la víspera que el
exgobernador de Massachussets viajará este verano al país del Medio
Oriente para reunirse con el primer ministro Benjamin Netanyahu,
aunque también podría sostener encuentros con el mandatario Simón
Peres y líderes de la oposición, reporta Prensa Latina.
Sin fecha precisa todavía, el viaje podría formar parte del
periplo que efectuará el candidato de fe mormona a Londres, la
capital británica, donde participará en la inauguración de los
Juegos Olímpicos, el 27 de julio.
El rotativo citó a un asesor de Netanyahu y refirió que Romney
también podría conversar con el primer ministro de la Autoridad
Nacional Palestina (ANP), Salam Fayyad, y el presidente de la ANP,
Mahmud Abbás.
La visita, sin embargo, estará centrada en fortalecer los lazos
con Tel Aviv y enviar un mensaje a la comunidad judía
estadounidense, con notable influencia en política como donantes de
fondos e importantes lobbys o grupos de presión, comentó la
publicación.
Encuestas revelan que el apoyo de la comunidad judía al
presidente Barack Obama, quien buscará la reelección en noviembre,
se ha debilitado pues considera que el mandatario mantiene una
postura moderada respecto a temas como el programa nuclear pacífico
de Irán y la presión hacia ese país.
En marzo, en la conferencia del grupo de presión pro israelí
AIPAC, Romney prometió que de llegar a la Oficina Oval, su primer
viaje al exterior sería Israel, país que el actual gobernante aún no
ha visitado después de tres años y medio en el poder.
Granjearse el apoyo de la comunidad judía podría marcar la
diferencia en los próximos comicios, teniendo en cuenta el virtual
empate que mantienen ambos contendientes de cara a la competición.
El más reciente sondeo de la cadena televisiva CNN encontró que
Obama exhibe un apoyo del 49 por ciento de los posibles votantes,
por un 46 por ciento Romney.
Son los mismos porcentajes que ambos tenían en la encuesta
llevada a cabo por la televisora hace un mes y suponen un empate, ya
que el margen de error del sondeo es de 2,5 puntos porcentuales.