Ya se antojaba difícil en los vaticinios precompetencia derrotar
a los anfitriones boricuas. Ayer no fue la excepción, y el elenco
cubano cedió 61-95 frente a Puerto Rico en su tercera salida a la
cancha del José Miguel Agrelot, sede del Centrobásquet masculino.
Pese a la juventud que presentan los integrantes del plantel
local en este certamen —hecho que, por supuesto, no le resta en nada
su condición de favorito para discutir el oro—, la selección de la
Mayor de las Antillas partió en clara desventaja para enfrentar tan
difícil prueba, al ver reducida su rotación a solo siete jugadores.
Aunque la preparación física sea el baluarte de los nuestros, la
fatiga puede igualmente pasarles factura, sobre todo, si el quinteto
regular y un sexto hombre acumulan, cada uno, más de 35 minutos de
juego.
Antes de viajar al Centrobásquet, la aspiración del conjunto
cubano era llegar con dos triunfos al complicado tercer partido
contra los anfitriones. Pero fueron sorprendidos por los bahameses
en la jornada inaugural y comenzó de esta forma a enmarañarse el
camino que los conduciría al boleto para el FIBA América 2013.
El rival de ayer, Puerto Rico, es un equipo de gran nivel que
solo puede ser superado en este certamen por la potente escuadra
dominicana, la misma que ya lo superó por el bronce el pasado año,
en el Campeonato FIBA América. Además, el poderío boricua frente a
elencos cubanos se mantiene vigente al conquistar su vigésima
victoria frente a solo cuatro fracasos. La última ocasión que los
vencimos en estas lides aconteció en La Habana 1999, donde Cuba
logró su tercer oro consecutivo bajo la dirección de Miguel
Calderón.
Desde aquellos tiempos la selección cubana no obtiene una presea,
pero hoy tendrá un último chance de avanzar a semifinales si supera
por buen margen a Panamá, quinteto al que domina históricamente (13
triunfos y siete reveses), aunque en los últimos cuatro
enfrentamientos la suerte ha cambiado, con tres sonrisas para ellos.