LA PAZ, 20 Junio.— El gobierno boliviano hizo oficial este miércoles
el retiro de la concesión de la mina andina de estaño de Colquiri
(sur) a la empresa privada Sinchi Wayra, filial de la suiza Glencore,
y la nacionalización de su maquinaria y equipos.
La estatal Corporación Minera de Bolivia "asume el control del
centro minero Colquiri, así como la dirección y administración
directa sobre los yacimientos otorgados mediante contrato de
arrendamiento en 2000", dice parte del decreto, leído en acto
público por el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana.
La norma también decreta que "se nacionaliza la maquinaria,
equipo e insumos de la Compañía Minera Colquiri de Sinchi Wayra",
una subsidiaria de la suiza Glencore y decide contratar una empresa
para evaluar su precio para su pago en 180 días.
Colquiri, a 300 km al sur de La Paz, fue objeto de disputas entre
mineros privados agrupados en cooperativas y estatales, quienes
incluso se enfrentaron con dinamita la semana pasada, con un saldo
de 22 heridos, según un informe oficial.
Los mineros estatales de la Comibol y los privados de
cooperativas acordaron el martes distribuirse las diferentes áreas
de Colquiri, con el aval del poder Ejecutivo que desde 2007 tenía
deseos de tomar el control del centro minero, aunque había oposición
de los mismos obreros.
El gobierno de Morales busca asumir el control de actividades
estratégicas de la economía y por ello, desde que tomó el poder en
enero de 2006 nacionalizó la riqueza hidrocarburífera, empresas de
gas y petróleo, telecomunicaciones e hidroeléctricas.
La empresa privada, que no realizó comentarios, también sufrió el
lunes la ocupación pacífica de sus oficinas administrativas, en la
mina andina de Porco, 550 km al sur de La Paz, por parte de
cooperativistas para que les ceda parte del yacimiento de cinc,
plomo y plata.
Glencore opera además la mina andina de Bolívar, como socia
minoritaria de Comibol, y por las tres concesiones tenía compromisos
de invertir por 100 millones de dólares para el próximo quinquenio,
con el fin de desarrollar reservas.
El gobierno izquierdista de Evo Morales nacionalizó en 2007 una
planta fundidora de estaño de Glencore y luego otra inactiva de
antimonio en la región de Oruro, una rica zona minera.