Obligado a cambiar la estrategia debido a la falta de algunos
jugadores, el equipo cubano salió a la cancha del José Miguel
Agrelot (San Juan, Puerto Rico) dispuesto a ganar su primer partido
del Centrobásquet frente al débil quinteto de Nicaragua.
El objetivo de los antillanos se cumplió al vencer sin
dificultades, 80-47, a una escuadra nica que no pudo frenar la
ofensiva desplegada, principalmente, por el capitalino Lisván
Valdés, autor de 34 puntos y 11 rebotes. El propio Valdés nos
confesó antes de viajar al torneo que la clave de los triunfos la
encontrarían al "centralizarnos en el juego", complemento que se
perdió en la jornada inaugural y les costó la derrota frente a
Bahamas.
Pero ayer, amén del nivel inferior de sus rivales, los cubanos
mostraron cambios en el aspecto más importante de un partido: la
actitud. Era imprescindible que el conjunto dirigido por Leonardo
Pérez tuviera una reacción positiva, pese a que en su banca solo
encontrara a dos jugadores de cambio. Y así, respondiendo a la
oportunidad de FIBA América de jugar con solo siete hombres, los
cubanos vencieron para mantener vivas sus aspiraciones de lograr un
ya difícil boleto al Premundial del continente el próximo año.
Hoy Cuba descansa y mañana se medirá con Puerto Rico.
Los baloncestistas que abandonaron el equipo fueron Juan Pablo
Piñeiro, Yunier Pérez, Ismael Romero, Enrique Ramos y Leonel
Batista.