La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid),
denunciada frecuentemente por su historial intervencionista en la
región, financia hoy en Ecuador dos proyectos por 4,3 millones de
dólares bajo el supuesto de fortalecer la democracia, informó Prensa
Latina.
El diario ecuatoriano El Telégrafo, en un trabajo de
investigación, resalta que con esos recursos en este año electoral
la Usaid busca liderar una campaña conjunta con las Organizaciones
de la Sociedad Civil (OSC) del país en contra del Decreto 982.
El accionar está dirigido a evitar que mediante ese Decreto el
Estado regule las actividades de las Organizaciones No
Gubernamentales (ONG), para lo cual propone introducir en la
sociedad el concepto de que sería mejor para esas organizaciones
guiarse por su propio código de ética.
Esa intención, revela el rotativo, se estaría fraguando a través
del convenio denominado Fortalecimiento a la Sociedad Civil en el
Ecuador o Ciudadanía Activa, ejecutado por el Grupo Faro y
Fundamedios, ONGs opuestas al Gobierno, junto a otras asociaciones
similares.
Estas, señala la fuente, llevan adelante una campaña en contra
del Proyecto de Ley de Comunicación, que no ha podido ser aprobada
tres años después del inicio de los debates, y del Decreto 982.
El proyecto Fortalecimiento de la Democracia firmado en 2010
estará a cargo de la Corporación Participación Ciudadana,
organización a ligada a Fundamedios, cuyas acciones han evidenciado
una oposición al régimen, precisa el diario.
El convenio contempla entre sus acciones aumentar las capacidades
de incidencia y vigilancia de las OSC, con especial atención al
Consejo de Participación y a las instituciones relacionadas con el
control y regulación de la comunicación.
Esta iniciativa, que según el diario está en plena ejecución, con
auspicio de la Usaid, deberá concluir el 30 de junio de 2013, luego
de las elecciones generales en el país.
Sin embargo, la institución estadounidense ha descartado
públicamente cualquier interés en desestabilizar al país.
Como antecedente, El Telégrafo recuerda que la exembajadora de
Estados Unidos Heather Hodges, expulsada de Ecuador en 2011, a
través de los cables diplomáticos revelados por Wikileaks, señaló el
inicio en esta nación de la construcción de esta red.
Por otra parte, añade la fuente, Eva Golinger, investigadora y
periodista estadounidense, asegura que muchas organizaciones
ecuatorianas, algunas vinculadas al movimiento indígena, reciben
fondos del Departamento de Estado a través de la Usaid y la National
Endowment for Democracy (NED) para desestabilizar al Gobierno de
Rafael Correa.
Desde mayo de 2010, Correa ha denunciado la existencia de un
número considerable de ONGs en Ecuador, muchas de ellas sin control
y sin pagar impuestos al fisco, con financiamientos para actividades
políticas ilegítimas, incluso para la supuesta formación de líderes.