El primer ministro rumano, Víctor Ponta, aseguró hoy que el
presidente Traian Basescu trata de forzar su renuncia con la
acusación a través de medios periodísticos de que plagió una tesis
doctoral, destacó Prensa Latina.
Basescu usa el chantaje, la calumnia y los ataques sucios sobre
el pasado de cada uno, afirmó el socialdemócrata jefe de gabinete en
rueda de prensa ante una pregunta acerca de su posible dimisión.
Sobre la base de fuentes anónimas, la revista científica Nature y
el diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung informaron que Ponta
copió varios párrafos enteros de otras investigaciones sin aclarar
su procedencia.
Ante tal acusación, el gobernante admitió la posibilidad de algún
fallo al mencionar esas fuentes solo en la bibliografía final y no
en las citas a pie de página.
Estoy dispuesto a que mi tesis doctoral en Derecho sea
verificada, y a renunciar al título si se comprueba que hubo plagio,
dijo.
Pero insistió ante los periodistas en que nada justificaba un
alejamiento del cargo de jefe de gabinete.
¿Por qué he de dimitir? ¿He hecho algo desde el puesto de primer
ministro contra los intereses de Rumanía?, insistió ante la prensa.
Las informaciones sobre el supuesto plagio salieron a la palestra
cuatro días después que Basescu ironizó durante una comparecencia
pública acerca del doctorado del Primer Ministro, quien asumió ese
cargo tras una moción de censura al conservador gabinete anterior.
Radio Rumania Internacional destaca hoy el diferendo entre Ponta
y Basescu, quienes reclaman asumir la representatividad del país a
finales de junio en el Consejo de Europa.
A ocho días de esa cumbre, Basescu sostiene que según la
Constitución le corresponde asistir a ese foro, donde hasta ahora
Rumanía estuvo representada por el jefe de estado.
Pero Ponta insiste en que viajará para ocupar el único asiento
asignado a cada nación, y el parlamento tomó partido en el asunto
tras un enconado debate.
En esa declaración, los legisladores expresan que en las
reuniones europeas sobre cuestiones económicas y sociales debe
participar el primer ministro, mientras que el presidente debe estar
en los debates acerca de temas militares, de seguridad y política
exterior.
Ante el plenario, Ponta consideró constitucional y funcional ese
reparto de atribuciones y llamó a evitar una guerra entre las dos
oficinas.
Basescu, por su parte, exigió un documento jurídico una ley o una
decisión del parlamento - que conceda a Ponta la facultad de
representar al estado rumano en un organismo internacional.
La radioemisora rumana, en tanto, citó al politólogo Cristian
Parvulescu, quien consideró que el dilema podría ser solucionado por
el Tribunal Constitucional.
Estamos hablando de un conflicto entre poderes, que solo puede
ser resuelto mediante un árbitro, insistió.
Parvulescu recordó que en Europa existen solo cuatro países
representados ahora por sus presidentes, los demás 23 están
encarnados por los primeros ministros, subrayó.
Radio Rumania Internacional aboga porque antes de recurrir al
arbitraje constitucional, el Presidente y el Primer Ministro
dialoguen para evitar una crisis que dañe la imagen internacional
del país.