Agencias de Naciones Unidas vinculadas con la alimentación
llamaron hoy a los líderes del Grupo de los 20 (G-20) a realizar
mayores esfuerzos para enfrentar el hambre, flagelo que afecta a 900
millones de personas en el planeta.
En una declaración emitida este martes, la Organización de la ONU
para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional
para el Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Programa Mundial de
Alimentos (PMA) coincidieron en la importancia de garantizar el
desarrollo de las comunidades.
Al respecto, recordaron que la inseguridad alimentaria puede
tener repercusiones negativas a largo plazo en las perspectivas de
crecimiento de sociedades enteras.
Por ello, añadieron, debe mantenerse la atención a la seguridad
alimentaria, quizás muy especialmente en tiempos de crisis
financiera e incertidumbre, en alusión a la compleja situación
surgida en la Eurozona.
En el mensaje enviado a la cumbre del G-20 que sesiona en México,
las instituciones ratificaron que la seguridad alimentaria y
nutricional debe situarse en el centro del programa para el
desarrollo sostenible, indicó Prensa Latina.
El crecimiento de la productividad, particularmente en la
agricultura a pequeña escala, es un componente fundamental de
sistemas alimentarios más resistentes y sostenibles, señalaron.
No obstante, indicaron, también es importante reducir las
pérdidas y el desperdicio de alimentos, que ascienden a cerca de mil
300 millones de toneladas, o sea, más de un tercio de los alimentos
que producimos.
Unido a ello, calificaron de esenciales los esfuerzos para
potenciar la productividad, los servicios, la infraestructura y los
mercados agrícolas en los planos local, nacional y regional.
En el mundo en desarrollo, manifestaron, es necesario dedicar
especial atención al fomento de la capacidad de 500 millones de
pequeños agricultores para invertir en la producción de más y
mejores alimentos, mediante prácticas sostenibles y tecnologías
apropiadas.