El gobernador de Okinawa, Hirokazu Nakaima, llamó hoy a las
autoridades del país a detener los planes para desplegar en una base
de esa isla aviones estadounidenses del tipo MV-22 Osprey,
involucrado en varios accidentes.
Nakaima comunicó esa posición al canciller Koichiro Gemba, a
quien dijo que el mencionado territorio insular en el suroeste del
país no puede permitir al Pentágono llevar esas naves a la
instalación en la ciudad de Ginowan mientras se desconozcan las
causas de los adversos sucesos con esos aparatos.
Nuestra primera misión es proteger la vida y propiedades de los
ciudadanos, dijo el gobernador, citado por medios de prensa.
La solicitud estuvo precedida por una manifestación realizada el
pasado domingo en la referida ciudad, donde alrededor de cinco mil
personas se pronunciaron contra el despliegue de esos aviones en
Futenma, ubicada en una zona residencial, señaló Prensa Latina.
El rechazo se fundamenta en accidentes como el ocurrido con un
CV-22 Osprey recientemente en la Florida, Estados Unidos, en el cual
sus cinco tripulantes resultaron heridos.
También uno de esos aparatos se estrelló en abril pasado en
Marruecos, con saldo de dos muertos.
En Okinawa, buena parte de la población se opone a la presencia
militar de Estados Unidos en el territorio, donde se concentra. Ese
sentimiento está asociado a factores como los delitos de diversa
índole cometidos por infantes de marina, sobre todo sexuales, y la
contaminación ambiental, entre otros.