OTTAWA, 18 de junio.— El Servicio Aduanero Canadiense (CBSA, por sus
siglas en inglés) ha instalado una red de cámaras de alta definición
y micrófonos en todos los aeropuertos del país con capacidad para
grabar las conversaciones de pasajeros y de empleados
aeroportuarios, todo ello con el objetivo de reforzar las medidas de
seguridad para luchar contra el narcotráfico y el crimen organizado,
ha informado el diario 'The Vancouver Sun'.
La agencia de control de fronteras canadiense ha confirmado la
instalación de las cámaras y los micrófonos y ha precisado que ya se
han colocado medios de este tipo en localizaciones no especificadas
de aeropuertos y en controles de inmigración, con el objetivo de
reforzar la "integridad fronteriza, las infraestructuras y los
activos en materia de salud y seguridad".
"Es importante destacar que incluso aunque los medios
tecnológicos de sonido estén instalados, ahora no se está grabando.
Estará plenamente operativo en una fecha posterior", ha afirmado el
portavoz de la CBSA, Chris Kealey, en un comunicado.
En respuesta a una pregunta formulada por un residente de Ottawa,
el Servicio Aduanero ha indicado que, una vez que el sistema esté
totalmente operativo, los dispositivos "grabarán las conversaciones"
de las personas que estén en los aeropuertos, tanto pasajeros como
empleados aeroportuarios.
En este sentido, la CBSA ha señalado que el aeropuerto
internacional de Ottawa informará a sus clientes de la presencia de
cámaras o micrófonos en sus instalaciones con la publicación de un
"mensaje de privacidad" en la página web oficial del aeródromo en
cuanto los medios de grabación audiovisual ya estén instalados. En
esa misma comunicación, se informará sobre cómo se gestionarán y
almacenarán las grabaciones.
La puesta en marcha de este sistema audiovisual que permitirá
grabar los diálogos de pasajeros y empleados aeroportuarios ha
provocado duras críticas del sindicato que representa a 45
trabajadores del Servicio Aduanero canadiense en el aeropuerto de
Ottawa. Los empleados han expresado su temor ante la posibilidad de
que este sistema grabe conversaciones de trabajadores aeroportuarios
y que las mismas puedan ser utilizadas por su empresa, según ha
detallado el presidente del Sindicato de Inmigración y Aduanas,
Jean-Pierre Fortin.
Un informe elaborado en 2008 por la Policía Montada de Canadá
confirmó la existencia de 58 grupos criminales que operaban entonces
en los principales aeropuertos del país y que realizaban sus
actividades sobornando a empleados aeroportuarios para conseguir
introducir droga en el país.
La reforma de la Ley de Control de Fronteras canadiense en 2009
permitió la creación en los aeropuertos de zonas controladas por
agentes del Servicio Aduanero para evitar actividades criminales y
delictivas como las anteriormente mencionadas.