Según la ingeniera Olga Lidia Bazart, a cargo de la actividad de
hidroenergía en la provincia, los trabajos incluyen la instalación
de una nueva turbina de fabricación china, en sustitución de las dos
que contaba la obra desde su inauguración, hace 100 años.
"Además, se ha llevado a cabo la reparación del canal de
derivación y de la casa de maquinaria, la construcción de una caseta
eléctrica, la adaptación de las tuberías de presión, y el
mejoramiento de las vías de acceso", precisa Bazart.
Con estas acciones, Salto Pilotos alcanzará los 300 kW de
potencia —alrededor de 200 kW más de los que contaba hasta ahora— y
estará en condiciones de aportar 2,3 gigawatt cada año al Sistema
Electroenergético Nacional (SEN).
"Sin dudas, una mejora importante, puesto que se trata de una
obra ubicada al sur de un embalse con capacidad para 60 millones de
metros cúbicos, lo cual da garantía de agua para funcionar
ininterrumpidamente a lo largo de todo el año", explica la
especialista.
Durante el último siglo, la hidroeléctrica pinareña, situada en
las cercanías del poblado de Pilotos, en el municipio de Consolación
del Sur, se ha destacado por aportar energía sin gasto de
combustible al SEN.
Tras el paso del huracán Charley en el año 2004, un fenómeno que
dejó a Pinar del Río sin electricidad por espacio de 11 días, su
desempeño fue clave para poder mantener en funcionamiento los
principales objetivos socioeconómicos de la zona, como el
policlínico y la panadería, y asumir en esta última la elaboración
del alimento para otros territorios de la provincia.
No obstante, desde hace tiempo, el deterioro generalizado de su
equipamiento provocaba una considerable disminución de sus niveles
de eficiencia.
Una situación que el actual proceso inversionista (al 90% de
ejecución) pretende revertir, con el propósito de devolverle a Salto
Pilotos la vitalidad que tuvo en el comienzo, allá en los días
remotos de 1912.