CAMAGÜEY. — Gustavo Rodríguez Rollero, ministro de la
Agricultura, sostuvo aquí que la forma más práctica de asegurar la
comida de un territorio, y de hacerlo sostenible, es concretar los
proyectos de la agricultura suburbana, siempre bajo el respeto
irrestricto de los principios que les dieron vida.
La
sabiduría campesina debe combinarse, en favor del programa, con las
mejores prácticas agrotécnicas.
Al pasar revista a los resultados de los tres primeros años de
experiencia piloto del programa en la ciudad cabecera provincial, el
titular del sector aseguró que se está en condiciones de pasar a una
segunda etapa, caracterizada por el máximo aprovechamiento de la
tierra disponible con criterios agrotécnicos actuales.
A partir de las vivencias de productores líderes del territorio,
se coincidió en que resultan imprescindibles una mayor integración y
vinculación de los centros de investigación locales con las fincas,
como vía para transmitir y generalizar las mejores prácticas en
busca de más altos rendimientos agrícolas.
Al respecto, se recibió con beneplácito la idea de apoyarse en
los 2 680 jóvenes que hoy estudian carreras agropecuarias en la
Universidad y en los institutos politécnicos de la provincia, para
incrementar el intercambio directo con los productores y
capacitarlos, en una labor de mutuo aprendizaje.
Tras reconocerse los avances del programa en el municipio de
Camagüey, no exento tampoco de tropiezos y dificultades, quedó claro
que para consolidarlo deben eliminarse el tradicionalismo y la
rutina en los quehaceres agropecuarios, única manera de pasar a un
modelo eficaz y competitivo de gestión.
Entre otros asuntos no logrados, se mencionaron la necesidad de
hacer un uso combinado de la maquinaria y la tracción animal,
estabilizar el empleo de semillas de calidad certificada, aprovechar
al máximo las áreas bajo riego e incrementar y diversificar la
producción de viandas.
"La sostenibilidad del proyecto se demuestra, comentó el
ministro, si se compara el volumen real de las producciones contra
la demanda total de la actividad agropecuaria del municipio, para
buscar la solución definitiva de la comida que necesita a través de
las distintas vías de comercialización."
Gustavo Rodríguez convocó finalmente a los camagüeyanos a
transformar la cabecera provincial en una ciudad productiva y
eficiente, pues su experiencia es seguida de cerca por otros 157
municipios del país que ya aplican en sus territorios el programa de
la agricultura suburbana.