De 96 millones de metros cúbicos de agua, El Punto ha estado
almacenando solo 52 millones desde el 2005, a causa de un "embudo
cársico", un fenómeno geológico que provocaba el escape al manto
subterráneo del líquido acumulado por encima de ese nivel.
"Tras las precipitaciones de octubre pasado, por ejemplo, la
presa llegó a tener 76 millones de metros cúbicos, y en solo 39 días
se ‘fugaron’ 20 millones, una cifra considerable que habría
permitido el riego de alrededor de 1 000 hectáreas de arroz",
explica René Infante, director técnico de la Empresa de
Aprovechamiento Hidráulico pinareña.
Originado en la porción noreste del embalse, por una falla en la
formación geológica a unos diez metros debajo del fondo, el embudo
llegó a alcanzar un diámetro de casi 50 metros.
"Aunque normalmente en un embalse se pierde agua a causa de las
filtraciones, ello nunca se da en tal magnitud", advierte el
especialista.
Ante este fenómeno, que obligaba a prescindir de un significativo
volumen del líquido con destino al macizo arrocero del sur de Pinar
del Río, desde mediados de enero se iniciaron las acciones para
sellar el orificio.
"La tarea es llevada a cabo por la brigada de movimiento de
tierras de nuestra empresa, e implica el acarreo y compactación de
25 mil metros cúbicos de arcilla."
Con este trabajo, previsto para concluir en el presente mes, se
logra que El Punto recupere su capacidad de diseño (44 millones de
metros cúbicos por encima de la actual), y pueda por tanto asimilar
una mayor cantidad de agua para el riego del arroz, señala Infante.
Sin duda, una noticia muy favorable para un territorio
acostumbrado a las irregularidades del tiempo y cuya agricultura —en
especial la actividad arrocera— depende en buena medida de las
reservas del líquido que se consiga acumular.