Los tornados fueron implacables este fin de semana en el centro
de Estados Unidos, al registrarse unas 120 tormentas en apenas 24
horas, destacan este lunes miembros del Servicio Meteorológico
Nacional.
Desde la madrugada del sábado hasta las primeras horas del
domingo, en algunos lugares cayeron granizos hasta del tamaño de una
bola de béisbol, reporta Prensa Latina.
Pese a los destrozos en viviendas e infraestructuras, se lamentan
solo seis fallecidos -cuatro de ellos niños-, en Woodward, una
comunidad rural a unos 140 kilómetros de la ciudad de Oklahoma, en
el estado de igual nombre.
Frente a la gran cantidad de tornados contrasta la poca cantidad
de muertos y heridos reportados, lo que pudiera deberse a la
implementación de un sistema de avisos más contundente que exigió a
las personas guarecerse en zonas protegidas, como los sótanos,
indicó el diario The New York Times.
Desde días previos, el Observatorio Nacional realizó una
advertencia inusual que alertó a los residentes de al menos cinco
estados de la amenaza de eventos extremadamente peligrosos y un
clima catastrófico" para el fin de semana.
Solo en el suroeste de Iowa, un tornado impactó a la pequeña
ciudad de Thurman, y dañó o destruyó entre el 75 y 90 por ciento de
sus hogares; sin embargo, no hubo heridos graves o muertes,
indicaron las autoridades.
Una advertencia en Wichita, Kansas, el sábado, comunicó: Esta es
una situación que amenaza la vida. Usted podría ser asesinado si no
se encuentra bajo tierra o en un refugio contra tornados.
Expertos destacaron que el uso de una retórica más fuerte
responde a la gran cantidad de muertes por esos eventos
climatológicos en todo el país en los últimos años.
Los primeros resultados fueron prometedores por lo cual el
sistema será probado por otros seis meses antes de que los
funcionarios del Servicio Meteorológico Nacional se decidan a
continuar con él o ampliarlo, reportó la publicación.
Sharon Watson, portavoz del Departamento del Ayudante General de
Kansas, aseguró: Al parecer el lenguaje usado hizo que la gente
tuviera una mayor percepción del peligro.
La temporada de tornados en Estados Unidos comenzó a principios
de este año, con un saldo hasta el momento de 63 muertes en la zona
del Medio Oeste y el Sur, lo cual mantiene serias preocupaciones
sobre la posibilidad de que se repita lo ocurrido en 2011, recordó
el rotativo.
Durante el año pasado, uno de los más mortíferos en casi un
siglo, se reportaron unas 550 personas fallecidas a causas de los
destructivos fenómenos, que incluyó solo 316 muertos en abril en
cinco estados del sur y 161 en Joplin, Missouri, al mes siguiente.
El peor año fue 1925, cuando 794 personas murieron por tales
eventos.