El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, presentará
el jueves una propuesta para ampliar hasta 250 el número de miembros
de la misión de observadores de la ONU en Siria.
El anuncio, a cargo del vocero oficial adjunto de la organización
mundial, Eduardo del Buey, confirmó además la llegada ayer a Damasco
de seis de los 30 integrantes de la avanzada del equipo supervisor
del cese de las hostilidades, reporta Prensa Latina.
El grupo inició su labor este lunes y mantiene contactos con las
autoridades sirias, sus fuerzas de seguridad y representantes de la
oposición para que todas las partes comprendan el papel y el trabajo
que realizarán los enviados de la ONU, dijo el portavoz.
El resto de los integrantes de la avanzada de la misión arribará
a la capital siria en los próximos días, agregó.
Asimismo, subrayó el respaldo brindado por el gobierno de Italia
a ese personal de la ONU, consistente en vehículos y otras
facilidades para que pueda moverse rápidamente y viajar a todas
partes en Siria.
El envío de observadores fue autorizado el pasado sábado por el
Consejo de Seguridad en una resolución aprobada por sus 15
integrantes para monitorear el cese pleno de la violencia armada en
todas sus formas y por todas las partes.
El equipo también tiene la tarea de seguir de cerca la ejecución
de los aspectos relevantes del plan de seis puntos propuesto por el
enviado especial de la ONU para Siria, Kofi Annan.
El Consejo de Seguridad precisó que tiene la intención de
establecer de manera inmediata una misión de supervisión más amplia,
paso que, subrayó, debe estar antecedido de consultas entre Ban Ki-moon
y el gobierno sirio.
La resolución reiteró el respaldo al plan de Annan y llamó a la
implementación urgente, inmediata y completa de todos los elementos
de esa iniciativa, con el propósito de lograr el fin de toda la
violencia y las violaciones de los derechos humanos.
Ese programa, acordado entre el emisario de la ONU y las
autoridades sirias, estipula el cese de los movimientos de tropas
del gobierno y del fuego de armas pesadas, así como el retiro de las
fuerzas militares de los centros urbanos.
También contempla el suministro de asistencia a la población
siria, la implantación de una tregua humanitaria diaria, el ingreso
de periodistas extranjeros al país y el inicio de un proceso de
diálogo entre el gobierno y los grupos opositores.