QUITO. — Sin una revolución en la educación no habrá Revolución
Ciudadana ni desarrollo nacional, afirmó hoy el presidente
ecuatoriano, Rafael Correa, al inaugurar el curso escolar en las
provincias costeras.
Al hablar ante cientos de alumnos y profesores en un nuevo centro
educativo en la Isla Trinitaria, al sur de Guayaquil, Correa anunció
el cumplimiento del compromiso de la universalización de la
educación básica al tener una tasa de matrícula nacional del 96 por
ciento.
Esta meta, prevista a alcanzar hasta el 2015, fue lograda con
anticipación, pero advirtió, es mucho más difícil avanzar en lo
cualitativo pues se parte de un sistema educativo muy pobre y la
aspiración es llevarlo al nivel de los mejores del mundo.
En el centro de esta excelencia están los maestros, y recalcó
podemos tener escuelas como estas que son un lujo, pero si no
tenemos maestros de excelencia de nada valen las edificaciones,
laboratorios, áreas deportivas e internet.
Cada año decenas de miles de maestros se evalúan, en bien de
ellos y de la enseñanza, todos tienen las guías de lo que deben
enseñar en cada nivel y hay un concurso de 26 mil plazas hasta mayo
para nombramientos basados en el mérito, señaló el mandatario
Los sueldos de los maestros han subido drásticamente y seguiremos
subiéndolos, afirmó Correa, pero no permitiremos el multiempleo y la
mediocridad, por eso hemos impuesto las ocho horas de trabajo, no
sólo de clases, sino de su preparación y de atención a los padres.
Así como estamos reconociendo derechos exigiremos los deberes de
los maestros, subrayó. Podemos tener buenas escuelas, dijo, pero lo
fundamental es tener buenos maestros, aunque tuvieran que dar clases
bajo un árbol como hacía Sócrates en la antigüedad.
Llamó a superar los falsos nacionalismos, buscar la acreditación
de nuestros colegios con el bachillerato internacional, y anunció
que en los próximos cuatro años el país debe tener 600 colegios
acreditados como tales, con nivel reconocido en todos los países.
El maestro vago que quiere congraciarse con los alumnos no es su
amigo, dijo a los estudiantes, sino un peligro para su futuro.
De unos tres mil estudiantes que se presentaron para ingresar a
la carrera docente sólo 25 obtuvieron la puntuación mínima, nos
vamos a quedar con ellos, apuntó al invitar a los mejores talentos
del país a matricular la docencia con el pago de un salario básico
por estudiar.
Muchos detestan la corrupción, pero copian en los exámenes que
también lo es; rechazan la mentira, pero justifican las llegadas
tardes a la escuela; aman a su país, pero lanzan a la calle
cualquier envoltura, de nada sirve la educación sin cambio cultural,
enfatizó.