CARTAGENA DE INDIAS, COLOMBIA. — La ineficacia de la guerra
contra las drogas liderada por Estados Unidos a nivel continental
quedó al descubierto en la VI Cumbre de las Américas que sesionó
este fin de semana en Cartagena de Indias, Colombia.
Pese a que no constituía un punto en la agenda de los 31 jefes de
Estado y Gobierno presentes en la cita, el combate al narcotráfico
se abrió paso y centró la mira de los líderes regionales durante
toda una sesión.
La aprobación de la búsqueda de alternativas a la guerra
antidrogas de Washington selló el espinoso debate de los gobernantes
que optaron por tomar en cuenta otras maneras de hacer frente al
tráfico de estupefacientes.
Ese fue, con mucho, el único consenso al que llegaron los
mandatarios en la reunión que terminó sin una declaración final por
desacuerdos sobre la inclusión de Cuba en el foro y el rechazo a
debatir el reclamo de soberanía de Argentina sobre las islas
Malvinas.
Finalmente los gobernantes convinieron en estudiar estrategias y
"explorar nuevos enfoques para fortalecer esta lucha (al
narcotráfico) y para ser más efectivos", afirmó el presidente
colombiano, Juan Manuel Santos.
Según el anfitrión de la cumbre, los líderes de las Américas
dieron un paso histórico al tomar esa decisión que consideró dar el
mandato a la Organización de Estados Americanos para que lleve a
cabo el proceso.
Al referirse al tráfico de narcóticos que tiene lugar hoy en el
continente, Santos advirtió que "a pesar de los inmensos esfuerzos y
de los inmensos costos, sigue siendo un negocio pujante".
El mandatario estadounidense, Barack Obama, aceptó dialogar para
encontrar alternativas a la guerra contra las drogas lanzada por su
país, aunque reiteró su negativa a una eventual despenalización.
"No soy alguien que crea en la legalización, pero sí creo que
necesitamos dar más pasos y ser más creativos", indicó el presidente
de Estados Unidos, país considerado el principal consumidor de
drogas a nivel mundial.
Obama aceptó debatir "si las leyes actuales están haciendo más
daño que bien en algunos lugares" y abogó porque se considere además
del tráfico, la demanda estadounidense y el flujo de dinero y armas
hacia el sur.
"No podemos ver el tema de la oferta sin considerar el tema de la
demanda de Estados Unidos", dijo en la clausura de la Cumbre
Empresarial de las Américas en Cartagena.
La propuesta de despenalizar la droga como estrategia para
combatir al narcotráfico en la región ha sido enarbolada con fuerza
en los últimos meses por el presidente de Guatemala, Otto Pérez
Molina.
A pesar de que los miembros del Sistema de Integración
Centroamericana desestimaron la iniciativa en debate previo a la
Cumbre de las Américas, Pérez Molina insiste en que esa es la única
salida.
De acuerdo con el gobernante guatemalteco, "mientras el mercado
negro siga existiendo y los dólares y las armas sigan viniendo de
Estados Unidos como lo han estado haciendo, esta guerra es imposible
de ganar".