WASHINGTON. — Tras los hechos que ensombrecieron su presencia en
Cartagena, Colombia, el presidente de Estados Unidos Barack Obama
regresa hoy a esta capital con la vista fija en noviembre y su
aspiración de obtener un segundo mandato.
El gobernante participó este fin de semana en la VI Cumbre de las
Américas, cónclave que demostró el aislamiento de Washington con
respecto a la mayoría de los países del hemisferio, en temas como el
veto a la participación de Cuba en el foro, el bloqueo contra ese
país, la soberanía de Argentina sobre islas Malvinas y la lucha
contra el narcotráfico.
La estancia en el país sudamericano se enturbió también por
acusaciones contra el Servicio Secreto y miembros del Ejército que
trabajaban como parte de la seguridad en Cartagena, por su relación
con prostitutas en la urbe.
Obama aseguró en una conferencia de prensa que estaría muy
enojado si se prueba que las acusaciones son ciertas, al tiempo que
exigió una pesquisa exhaustiva y rigurosa.
Miembros del Capitolio han manifestado su decisión de abrir una
investigación al respecto.
No obstante, el mandatario retoma la atención sobre otros
problemas complejos como la necesidad de recomponer la economía del
país, incrementar los puestos de trabajo y lograr el incremento de
las tasas impositivas a los más ricos, comentó el diario The
Washington Examiner.
Este lunes, el Senado debe votar la llamada Regla Buffet,
propuesta de Obama para incrementar los impuestos a la gente
adinerada.
Aunque la iniciativa tiene pocas posibilidades de pasar por el
Congreso, el jefe de gobierno lo ha propuesto como un tema de año
electoral para contrastar los pasos de su administración respecto a
su casi seguro rival republicano, el exgobernador de Massachussets
Mitt Romney, señaló el periódico.
Obama retorna de su viaje además con un acuerdo de libre comercio
con Colombia que deberá implementarse a partir del mes entrante,
acotó.