LA PAZ. — Bolivia reaccionó de forma oportuna frente al
terrorismo y el separatismo, apuntó el senador del Movimiento Al
Socialismo René Martínez a tres años de la desarticulación de un
grupo criminal que pretendía asesinar al presidente Evo Morales.
"Si había un manifiesto de separatismo, de secesión de un
territorio llamado Estado boliviano, no debíamos permitirlo, porque
se estaba atentando contra nuestra integridad territorial, esto nos
está permitiendo evaluar que como Estado la reacción institucional
fue oportuna", señaló el asambleísta a la estatal Bolivia TV.
El ministro de Gobierno, Carlos Romero, aseveró por su parte que
los planes apuntaban a provocar un magnicidio y eliminar la vida del
presidente Evo Morales.
"Se revelaron los planes que apuntaban a provocar un magnicidio,
para eliminar al mandatario y provocar la división del Estado
boliviano", afirmó Romero.
Fuentes del ministerio Público revelaron que el 24 de abril se
procederá con el sorteo de los jueces para ingresar al juicio
público que tiene previsto llevarse a cabo la primera semana de mayo
contra 35 implicados.
El caso Terrorismo se investiga desde abril de 2009, cuando la
policía boliviana desarticuló una célula terrorista en un céntrico
hotel de la ciudad de Santa Cruz, encabezada por el boliviano-croata
Eduardo Rózsa.
La intervención policial en el hotel Las Américas fue respondida
con balas por el grupo separatista. En el intercambio de fuego
murieron Rózsa; Michael Martin Dwyer (irlandés); y Arpad Magyarosi
(rumano). Fueron detenidos Francisco Tadic y Elot Toazo.
La incursión policial permitió descubrir el plan separatista
diseñado por las logias Caballeros del Oriente y Toborochi.
Los efectivos de la Policía descubrieron un arsenal de
explosivos, armas y municiones en el stand de la telefónica Cotas,
cuartel general del grupo de Rózsa.
La operación policial fue realizada luego de varios meses de
trabajo de Inteligencia, que verificó la existencia de la
organización y sus fines.
Tras la desarticulación de la célula criminal, el ministerio
Público estableció mediante declaraciones de testigos y pruebas
documentadas, que evidentemente se armó un plan para dividir Bolivia
y asesinar al presidente Morales.
Los datos encontrados en la computadora de Rózsa revelan que se
buscaba separar a Santa Cruz del país a partir de una defensa
paramilitar armada.
El fiscal Marcelo Soza, a cargo del caso denominado terrorismo I,
presentó ante el juez la acusación formal contra 39 personas
vinculadas con la célula delictiva.