Skopje,
14 abril — El presidente de Macedonia, George Ivanov, pidió hoy
moderación ante el aumento de las tensiones entre macedonios y
albaneses, a raíz del brutal asesinato de cinco ciudadanos de esa
exrepública yugoslava.
En un comunicado, el mandatario solicitó "cordura y
responsabilidad" a una población conmocionada por la matanza e
influida por las históricas malas relaciones con la minoría
albanesa, que representa en la actualidad la cuarta parte de los
habitantes del país.
El jueves, unos pescadores locales encontraron cerca
de un lago artificial en las proximidades de la aldea de Smiljkovci
los cuerpos de cuatro jóvenes de unos 20 años de edad y de un adulto
de 45, todos ellos de etnia macedonia.
Tras conocerse de la masacre perpetrada en esa zona
habitada por albaneses y macedonios, algunos sitios web del país
balcánico tejieron versiones sobre un crimen de carácter étnico,
situación que inflamó aún más las ya tradicionales tensiones de uno
y otro lado.
Ante tal situación, Ivanov reiteró el llamado de su
Gobierno a ejercer la mesura y evitar que los trágicos
acontecimientos enciendan nuevamente la discordia entre ambas
comunidades como sucedió en 2001.
En esa fecha, Macedonia sufrió un conflicto armado
entre una guerrilla albanesa local y las fuerzas de seguridad, que
culminó con la intervención de tropas de la OTAN y la cesión de
mayores derechos constitucionales para los albaneses.