SANTA
CLARA. — El empleo de la biomasa como combustible en las tres
refinerías villaclareñas que laboran en la actual zafra, Chiquitico
Fabregat, Quintín Banderas y George Washington, ahorró al país hasta
la fecha más de 4 800 toneladas de fuel oil, además de aportar cerca
de 1 250 MW/h al Sistema Electroenergético Nacional (SEN).
De acuerdo a lo expresado por Andrés Durán Fundora, director de
Industrias de la Empresa Azucarera de Villa Clara, el uso de la paja
y el bagazo en el actual proceso, ha sido muy superior a la anterior
contienda, quemándose más de 67 000 toneladas de esos residuos, con
los cuales se logró producir el 92 % del azúcar refino entregada
hasta la fecha.
Destacó a las fábricas Chiquitico Fabregat, que no ha consumido
una sola gota de petróleo durante la contienda, además de
autoabastecerse energéticamente, entidad que sobrecumple su entrega
al SEN en más de 145 MW/h; y la Quintín Banderas que ha podido
economizar cerca de 2 500 toneladas de fuel oil, a partir del empleo
de paja y bagazo.
Otro dato revelador de la importancia del empleo de estos
residuales de la caña en el proceso productivo, es el hecho de que
se han dejado de emitir a la atmósfera más de 70 mil toneladas de CO2,
una sustancia altamente contaminante al medio ambiente, según
explicó Julián Francia, energético de la empresa.