|
Con el reordenamiento, todos ganan más
IVETTE FERNÁNDEZ SOSA
Cuando el 1ro. de agosto del 2010 el General de Ejército Raúl
Castro anunció que después de meses de estudio, el Consejo de
Ministros acordó un conjunto de medidas para reducir las plantillas
infladas en el sector estatal como mecanismo impulsor de la
productividad, también advertía que el éxito del proceso dependería
del aseguramiento político con que se acometiera, bajo la dirección
del Partido y con la activa participación de la Central de
Trabajadores de Cuba y las organizaciones sindicales.
Vivian
Pérez, Dolis Fernández, Yenia Piña y Dolis Escalona se desempeñan
ahora en quehaceres meramente productivos.
En aquel momento hacía notar: "La estricta observancia del
principio de idoneidad demostrada a la hora de determinar quién
merece el mejor derecho de ocupar una plaza, debe contribuir a
evitar cualquier manifestación de favoritismo, así como de
discriminación de género o de otro tipo, las cuales deben
enfrentarse con toda firmeza".
Desde entonces, varios organismos se han abocado al
reordenamiento laboral. PRODAL es uno de ellos. Perteneciente al
Ministerio de la Industria Alimentaria y enclavada en el municipio
de Regla, de la capital, la entidad experimentó un reordenamiento
con el fin de volver más eficiente su gestión en lo que atañe a la
organización del trabajo.
REAJUSTES LABORALES
Con el propósito fundamental de elaborar y comercializar
productos conformados, embutidos y congelados a partir del
procesamiento de carne de aves, pescados y mariscos, la empresa
tiene en la actualidad 1 035 trabajadores.
"Una vez que recibimos la orientación del reordenamiento —y con
el fin de que los trabajadores indirectos no fueran más del 20 % del
total—, nos dimos a la tarea de determinar cuáles plazas se podían
amortizar y cuáles no. Tomando en cuenta la misión de la empresa,
hicimos estudios que determinaron la factibilidad de fusionar
unidades empresariales de base. También se fusionaron algunas
direcciones como, por ejemplo, la de logística y almacenes. Lo mismo
pasó con el departamento de tecnología y desarrollo que se unió al
de calidad. Aunque un número de esas plazas se amortizó, parte de
ese personal pasó a ocupar otras funciones, porque su capacidad y
conocimientos se lo permitían", expresa Bárbara Muguercia, directora
de Gestión de Capital Humano.
—¿Cuán preparado estaba el personal para enfrentar el proceso?
"Lo primero que ocurrió fue informar a todo el personal de lo que
se haría.
"Una vez aprobada la plantilla de cargos, PRODAL se dio a la
tarea de determinar cuáles de sus trabajadores eran los más idóneos.
Tomando en cuenta sus características, la entidad determinó hacer
tantos comités de expertos como Unidad Empresarial de Base (UEB)
hubiera, y otros tres correspondientes a las direcciones
funcionales. En total debieron conformarse 11 comités de expertos.
"Para asegurarnos de llevarlo a cabo todo lo mejor posible,
recibimos mucho apoyo de la dirección de trabajo municipal y del
asesor jurídico de la empresa. Después se renovó y capacitó al
órgano de justicia laboral de base", dice la directora de Gestión de
Capital Humano.
SELECCIÓN DEL COMITÉ DE EXPERTOS
Tal y como está estipulado en las normativas referentes a la
selección del comité de expertos, y como refiere Mario García,
miembro del Secretariado del Sindicato Provincial de Trabajadores de
la Industria Alimentaria y la Pesca, en PRODAL, la administración y
el buró sindical designaron cada uno un representante y los otros
tres miembros fueron elegidos en asamblea por los trabajadores.
"El comité de expertos siempre va a ser impar y como mínimo debe
estar integrado por cinco personas. El representante de la
administración no puede ser el jefe máximo, ni el del sindicato el
secretario general. Luego ellos se reúnen y seleccionan un
coordinador —cuyo voto es tan válido como el del resto de los
integrantes— que es el que convoca al comité y despacha luego
directamente con el director.
"Una vez conformado, empieza la capacitación especializada con
los derechos y deberes que este comité posee. Sus miembros realizan
un estudio, a partir de las necesidades de la entidad, sobre las
personas más idóneas para ocupar las plazas que no se amortizan.
Luego se presenta la propuesta al director general, en donde figura
la determinación del comité de los trabajadores más idóneos",
refiere.
Fidel Montano Martínez, jefe de brigada del área de envase de la
UEB Conformados, fue uno de los trabajadores designados por asamblea
para integrar el comité de expertos. Según sus propias palabras, el
trabajo del comité fue arduo.
"Tuvimos que hacer tremendo proceso investigativo, revisando los
expedientes de los trabajadores del área. Vimos las evaluaciones del
desempeño de cada uno de ellos, los resultados del trabajo y luego,
por integralidad, buscamos seleccionar a los más idóneos para las
plazas. Sí hubo discrepancias y discutimos bastante", dice Montano.
A juicio de Bárbara Muguercia, el proceso hubiera sido mucho más
complicado sin la rigurosidad con la que, desde años atrás, se
confeccionan las evaluaciones del desempeño de cada trabajador.
Una vez que el comité de expertos termina de deliberar, se le
informa al director general sobre los resultados. Es este en última
instancia quien, tomando en cuenta el análisis realizado por el
comité, decide.
En el caso de PRODAL, según declaraciones de sus directivos, las
propuestas de los comités de expertos resultaron ser las
definitivas.
De todas las personas notificadas como disponibles en PRODAL,
solo el 10 % apeló al órgano de justicia laboral de base (OJLB).
Roberto Sánchez, miembro de ese órgano en PRODAL, explica que
este "está en la obligación de atender todas las apelaciones que
lleguen e indagar cómo fue el procedimiento para constatar si hubo
violación o no. Una vez que esto se determina, si se declara sin
lugar la reclamación del trabajador, se le indica que puede
presentar su caso ante el tribunal municipal.
En el Tribunal Municipal de Regla se conocieron de dos casos de
PRODAL que fueron considerados con lugar, otros dos ya habían sido
declarados por el (OJLB) con lugar en parte.
—¿En todos los casos en los que se declara la demanda del
trabajador con lugar, se le reintegra a su plaza?
"Todos los que lo deseen, pueden pedir al OJLB que revise el
procedimiento que se siguió en su caso. Luego, si la persona
estuviera en desacuerdo con lo que este dictamina, puede apelar al
Tribunal Municipal. Tanto la primera como la segunda instancia
pueden darle la razón al demandante al constatar que hubo errores de
procedimiento, lo que no significa que se deje de amortizar la
plaza", refiere Mario García.
DE LA OFICINA A LA PLANTA
Aunque pudiera parecer que el comité de expertos desarrolla
actividades en momentos específicos tras lo cual deben culminar sus
funciones, lo cierto es que sus miembros se ratifican o renuevan
cada dos años. En el caso de PRODAL, las competencias de los comités
de expertos fueron necesarias para valorar la reincorporación, a
faenas productivas, de aquellos cuyas plazas quedaron amortizadas.
Del total de los asalariados declarados disponibles, casi el 40 %
trabaja otra vez de manera permanente allí, ocupando cargos de
personas que se jubilaron o solicitaron su baja.
Vivian Pérez, Dolis Fernández, Yenia Piña y Dolis Escalona
trabajaron en las oficinas de PRODAL hasta hace muy poco tiempo.
Tras el reordenamiento laboral, quedaron disponibles y después de
desempeñarse en quehaceres disímiles con contratos temporales —según
las necesidades del centro—, quedaron con plaza fija en el área de
Conformados.
Estas mujeres manifiestan que se trata de un cambio brusco en
comparación con su desempeño anterior. También difiere la
remuneración que ahora perciben, muy superior al devengado cuando
formaban parte del personal de la administración.
"A pocos días de haber quedado disponible me volvieron a llamar.
Que volviéramos era una posibilidad latente porque sabemos que en la
producción siempre hace falta gente, y para estas plazas se toman en
cuenta, en primer lugar, a los declarados disponibles. De secretaria
o en el área de conformados, lo importante es buscar siempre la
manera de trabajar", explica Vivian Pérez.
El reordenamiento laboral, como pasó en PRODAL, favorece el
aprovechamiento de los recursos humanos allí donde le pueden
resultar de mayor utilidad. Porque, lejos de una simple reducción de
plantillas para disminuir gastos, se trata de aprovechar a los
trabajadores de la manera más eficiente, donde la economía y el país
los necesiten.
Tal y como expresa el Lineamiento 169 de la política económica y
social del Partido y la Revolución aprobado por el Sexto Congreso,
el reordenamiento laboral debe contribuir a eliminar los
tratamientos paternalistas en pos de estimular la necesidad de
trabajar y reducir los gastos de la economía y el Presupuesto del
Estado. |