El sorteo para elegir a los 462 mil 456 electores que trabajarán
en las mesas de votación de los comicios presidenciales del 7 de
octubre y regionales del 16 de diciembre próximo, se efectuará este
jueves en la ciudad de Caracas.
Organizada y dirigida por el Consejo Nacional Electoral (CNE), en
la selección, que se realizará por medios automatizados y de manera
pública, participarán los técnicos especializados en la materia de
todos los partidos políticos que concurrirán a esas citas ante las
urnas, reporta Prensa Latina.
Esos especialistas participaron el pasado 12 de marzo en la
auditoría del software y de los datos que servirán de base para el
sorteo, en el que también se seleccionarán los siete mil 776
electores que formarán parte de las juntas regionales,
metropolitanas, municipales y parroquiales, informó el CNE.
Los técnicos revisaron el material y dispusieron de cuatro días
para que presentaran sus observaciones, tras lo cual ninguno
manifestó objeciones y firmaron sin desacuerdos el acta que avalaba
la confiabilidad del proceso de selección, de acuerdo con la misma
fuente.
Se tomarán como base para el sorteo los 18 millones 406 mil 244
ciudadanos inscritos en el registro electoral hasta enero de este
año, pero ese total fue depurado por el CNE para elaborar la lista
final de personas elegibles para ocupar los cargos de miembros de
mesa y de las juntas electorales.
De acuerdo con datos divulgados, fueron separados 208 mil 900
extranjeros que no sufragan en las presidenciales, 16 mil 938
personas que votan en las cárceles, dos millones 68 mil 263 adultos
mayores de 65 años y 72 mil 944 funcionarios de las embajadas y
consulados de Venezuela en el exterior.
En la reunión previa con técnicos de todos los partidos se
determinó que serían más de 462 mil las personas a trabajar en las
38 mil mesas de votación que dispondrá el CNE para los comicios
presidenciales.
Este sorteo se efectuará de acuerdo con lo establecido en la Ley
Orgánica de Procesos Electorales que, entre otras normativas,
establece que el CNE aprobará y publicará la lista de los elegidos
y, además, lo notificará a cada uno de manera individual.
También establece que cualquiera de los elegidos podrá ser
impugnado ante el Poder Electoral y fija los plazos y procedimientos
para ese proceso.