La falta de agua potable agrava la situación de millones de
personas que padecen hambre y pobreza y aumenta los índices de
mortalidad, advirtió este jueves la directora general de la Unesco,
Irina Bokova.
En un mensaje con motivo de celebrarse este jueves el Día Mundial
del Agua, la funcionaria llamó a aunar esfuerzos para garantizar a
todos los ciudadanos del mundo, ahora y en el futuro, el suministro
del vital líquido y los alimentos indispensables, reporta Prensa
Latina.
Mejorar la administración de los recursos hídricos, asegurar su
disponibilidad en buenas condiciones sanitarias y promover la
higiene pueden aumentar la calidad de vida de grandes sectores de la
población, señaló Bokova.
Hay en la actualidad siete mil millones de habitantes en el
planeta y se espera que para 2050 esta cifra aumente en dos mil
millones adicionales.
Este crecimiento demográfico implica una producción de alimentos
superior en 70 por ciento a la de nuestros días y un empleo
adicional de agua en estas tareas del 19 por ciento, según señaló el
informe de la ONU que fue presentado en el reciente Foro Mundial del
Agua en Marsella.
A estas presiones, se agregan los efectos del cambio climático
que están provocando sequías en diversos lugares, precisa ese
documento.
Además del consumo humano y su uso agrícola, este recurso es
vital en muchos procesos industriales y en la generación de energía,
por lo que su carencia impacta directamente en el desarrollo
socioeconómico de los países.
Ante esta situación, la Organización de las Naciones Unidas para
la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) advierte que en los
próximos años el agua potable será un bien cada vez más escaso, de
no tomarse medidas ahora para garantizar su uso racional y adecuado.